Al menos 18 muertos y 50 heridos en un instituto de Crimea tras un atentado terrorista

18.10.2018

En un primer momento, se pensó que la explosión podía haber sido provocada por gas

Una verdadera masacre, a juzgar por los testimonios de testigos presenciales, parece ser el resultado del ataque lanzado este mediodía contra una escuela politécnica de Kerch (Crimea), territorio perteneciente a Ucrania que Rusia se anexionó en marzo de 2014. Según la directora del centro docente, Olga Grebénnikova, un grupo de hombres armados irrumpió en las aulas disparando y haciendo explosionar después una bomba. El resultado provisional del atentado son 18 muertos y más de medio centenar de heridos, en su mayoría jóvenes y adolescentes.

En un primer momento, las autoridades rusas se mostraron cautas a la hora de definir lo sucedido como atentado terrorista, pero los indicios no dejaban otra posibilidad. Responsables de la Guardia Nacional fueron los primeros en emplear la palabra «terrorismo» en relación con la explosión de Kerch y el Comité de Instrucción ruso (SK) no contempla ahora ninguna otra hipótesis. Lo que se ignora por el momento es la autoría.

Estudiantes del centro aseguran que, antes de que se escuchara la explosión, hubo un tiroteo. El atentado tuvo lugar a las 12 del mediodía hora local. Toda la zona ha sido acordonada por las fuerzas de seguridad y no cesan de llegar ambulancias. Kerch, localidad portuaria situada en el extremo este de Crimea, es en donde termina el puente construido para unir la Rusia continental con la península.

Tras la anexión de Crimea y la implicación rusa en la guerra en el este de Ucrania, las relaciones entre Moscú y Kiev han ido de mal en peor. El último capítulo de confrontación tiene ahora carácter religioso. El Patriarcado de Constantinopla ha dado luz verde la Iglesia Ortodoxa de Ucrania para independizarse del Patriarcado de Moscú. La Iglesia Ortodoxa rusa ha respondido rompiendo todo vínculo con el Patriarcado de Constantinopla. El Kremlin amenazó incluso con acudir en ayuda de los ortodoxos ucranianos que se mantengan fieles a Rusia, si fueran objeto de algún tipo de violencia por parte de grupos ultranacionalistas ucranianos.