Con un Kevin Durant imparable los Warriors dan el primer golpe en Houston

15.05.2018

El alero, con 37 puntos, recupera la ventaja de campo para los Warriors. Thompson, 28 puntos, decisivo también en el último cuarto (106-119)

El primer duelo de las Final del Oeste, la que mide a dos de los ataques más formidables de la historia, fue resuelto por Kevin Durant. El alero anotó 37 puntos en Houston para que los Warriors arrebaten la ventaja de campo al mejor equipo de la temporada regular (106-119). El arranque de esta final anticipada dejó una imagen para el recuerdo cuando al final del tercer cuarto, Durant, que jugó 40 minutos, se enfadó con su técnico, Steve Kerr, cuando lo sentó en el banco. Cuando les preguntaron sobre si le hubiese gustado disputar los 48 minutos, el MVP de las Finales de 2017 contestó: "Probablemente sí".

De nada sirvieron los 41 puntos y siete asistencias de James Harden o los 23 puntos y 11 rebotes de Chris Paul, debutante en unas Finales de Conferencia, por Klay Thompson (28 puntos) y Stephen Curry (18) completaron la labor de Durant en un abarrotado Toyota Center, con 18.055 espectadores en las gradas.

"He intentado ser agresivo, anotar y aprovechar los cambios de emparejamiento", comentó Durant tras su cuarto partido de 'playoffs' con más de 30 puntos. "Hay un montón de cosas que debemos mejorar y lo haremos. Saldremos al ataque el miércoles", valoró el técnico local, Mike D'Antoni.

Thompson se encargó de dirigir la ofensiva

Tras un primer tiempo muy igualado, el tercer cuarto lo cambió todo. Trevor Ariza cometió su quinta falta y Durant elevó aún más su juego, con 13 puntos en 12 minutos. Ninguna de las defensas que ordenó D'Antoni fue capaz de frenarlo. Los Warriors acumulaban un acierto superior al 60% en tiros de campo. Houston, tras sólo dos puntos en cinco minutos, aún tuvo agallas para un parcial de 8-0 que les mantenía con alguna opción.

Con Durant y Curry en el banco, Thompson se encargó ahí de dirigir la ofensiva de los Warriors. Ocho puntos del tirador para un parcial de 4-13 sentenciaron a los texanos (87-100). A partir de ahí, Golden State fue capaz de conservar su ventaja.