Copa Sudamericana: Colón consiguió una victoria histórica en el Morumbí

En su primer partido en Brasil, le ganó 1-0 al San Pablo. 

Colón logró en el estadio Morumbí una de las victorias más importantes de su historia, en su primera visita en tierras brasileñas. El gol de Matías Fritzler a nueve minutos de final completó un plan perfecto diseñado por el equipo santafesino. Se defendió bien y pegó en el momento justo. Tal vez resulte demasiado premio para tanta especulación, pero el 1-0 quedará como un hito en su recorrido internacional. Porque además, resultó la primera victoria de un equipo argentino al San Pablo en Brasil.

Lo anticipó Eduardo Domínguez, técnico de Colón, en la previa del partido: "Vamos en búsqueda de hacer historia, intentaremos que el rival comience a desesperarse; ellos son locales y hay que aprovechar esa condición. Estas son finales de 180 minutos y el gol de visitante vale doble, hay que ir detrás de ese tanto". Con ese gol de visitante de ventaja, Colón esperará al San Pablo, el jueves 16 de agosto, en el Cementerio de los Elefantes, el apodo que se ganó la cancha santafesina en la década del 60 después de vencer en un amistoso al Santos de Pelé.

También, Domínguez tenía estudiado al rival. "Sabemos cómo juega San Pablo de local y el poderío que tiene pero en la cancha son once contra once. Debemos confiar en nuestro juego. Van a venir a presionar con jugadores ágiles, fuertes. Ante equipo a de esta talla debemos estar preparados".

El objetivo del entrenador santafesino quedó claro con la disposición del equipo en el estadio Morumbí. Un medio poblado de jugadores intentando cubrir todos los espacios y obligar al San Pablo a recurrir a los centros. El plan resultó perfecto. En el primer tiempo, con la obligación de hacer un gol, el equipo brasileño comenzó a desnudar imprecisiones y abusar del juego aéreo. Negocio para el Sabalero. San Pablo fue protagonista exclusivo durante todo el partido.

La organización defensiva fue clave para sostener el cero en el arco de Burián, que alternó salidas dudosas con otras más seguras. Y sobre el final de la etapa, la visita estuvo cerca del gol cuando Godoy se lo perdió debajo del arco, luego de una serie de rebotes.

Obligado a ganar, San Pablo salió decidido en la parte final a cambiar la historia. Comenzó a hacer circular la pelota de izquierda a derecha y de derecha a izquierda. La presión obligó a Colón a retrasarse un poco, pero nunca perdió el orden defensivo. En una mala salida de Burián, Bruno Alves casi anota a los 22 minutos del segundo tiempo, cuando capturó una pelota llovida con la cabeza y la pelota se fue besando el travesaño.

El golpe de gracia llegó a los 36 minutos de la parte final. Colón llegó bien por izquierda, centro, despeje corto de la defensa local y apareció Fritzler, quien con un derechazo y la ayuda de la espalda de Hudson, sorprendió a Jean y desató la locura de pocos en el Morumbí y de muchos en la ciudad de Santa Fe.