Corazón Caliente: Croacia nunca se rindió y jugará la final mundialista por primera vez en su historia

12.07.2018

Croacia venció 2-1 a Inglaterra por una oportuna aparición de Mario Mandzukic y jugará la primera final mundialista en su historia ante Francia.

La selección gala, uno de los favoritos, y los balcánicos, finalistas inesperados, disputarán el partido decisivo de Rusia 2018 el domingo próximo en el estadio Luzhniki de Moscú.

Mandzukic, que apenas había marcado un tanto en el torneo, dijo presente en el momento justo, en tiempo suplementario (el tercero que jugaron los croatas), para depositar a su equipo en una final entre dos seleccionados que han destacado por la calidad de sus futbolistas en función de equipo, un rasgo clave en esta Copa del Mundo.

El delantero de Juventus anotó a los 109 minutos cuando los dos seleccionados, ya agotados por el juego intenso, se estaban preparando para la tanda de penales.

Así la selección de Luka Modric e Ivan Rakitic superó a la legendaria generación de Davor Suker, Zvonimir Boban y Robert Prosinecki que alcanzó el tercer lugar en Francia 1998 en su primera participación mundialista tras la independencia del país siete años antes.

Inglaterra se encaminaba hacia la final y amenazaba seriamente con coronarse por segunda vez en su historia, tras el título que ganó en su territorio en 1966, pero volvió a quedarse en el intento y nuevamente no pudo reclamar derechos de autor como creador de este deporte.

Con una de sus armas favoritas, el pragmático equipo inglés abrió el marcador bien temprano al minuto 5 con un tiro libre de Kieran Trippier y a los 68 Ivan Persicic igualó para ir al suplementario, en el que apareció "Súper Mario" para romper todos los pronósticos.

Pero el equipo ingles no encontró la fórmula para superar la férrea defensa croata y terminó con un juego deslucido y sin fortaleza anímica para dar vuelta el resultado

El final encontró a un equipo croata en un festejo medido y grupal como una expresión de su conducta dentro del campo de juego