Croacia enmudeció a Rusia e Inglaterra de cabeza a semifinales

Los locales se quedaron fuera del mundial por penales y Suecia no supo controlar el poderío aéreo rival y se despidió del mundial

El equipo balcánico se impuso por 4-3 en la serie desde los doce pasos luego de un partido emotivo y jugado al ritmo del estadio de Sochi, que terminó 2-2. Los croatas, en semifinales después de 20 años, ahora chocarán con Inglaterra.

Croacia venció al local Rusia por 4-3 en definición por penales tras empatar ayer 2-2 en un partidazo, y avanzó a semifinales del Mundial de Rusia 2018, donde se enfrentará a Inglaterra, que eliminó a Suecia.

Ivan Rakitic, como ya hiciera en octavos contra Dinamarca, se encargó de anotar el quinto y definitivo remate de los croatas desde los doce pasos para darle la clasificación a su país a semifinales, 20 años después.

Un gol de cabeza de Domagoj Vida en el minuto 11 de la prórroga puso a Croacia al frente en el alargue 2-1, pero Mario Fernandes a los 25 minutos, también de cabeza, igualó a dos en el partido jugado en el estadio Olímpico de Sochi.

El ruso Denis Cheryshev había abierto el tanteador para Rusia con un golazo desde fuera del área a los 31 minutos del encuentro; en tanto que Andrej Kramaric había empatado para los croatas ocho minutos más tarde.

En la tanda de penales, Danijel Subasic detuvo el tiro de Fedor Smolov y Mario Fernandes envió su disparo afuera, dejando colgadas de un hilo las esperanzas y sueños de los rusos de alcanzar las semifinales mundialistas por primera vez desde la desaparición de la Unión Soviética.

Rakitic, en cambio, anotó el penal definitivo para dar el pase a los balcánicos, que de esta manera igualan la gesta de la generación de Davor Suker, que llevó a Croacia a semifinales de Francia 1998.

Croatas e ingleses se medirán en semifinales el miércoles a las 15 en Moscú. La otra semifinal la protagonizarán el martes, a la misma hora y en San Petersburgo, Francia ante Bélgica.

Al ritmo del estadio.

Ayer, el cuadro ruso, animado por un entregado estadio Fisht, se afanó en la presión al principio, pero los croatas fueron capaces de interpretar su partitura bajo un ruido ensordecedor que aumentaba con cada contragolpe de su rival. En una de esas contras, Cheryshev inauguró el marcador de un zurdazo, pero minutos más tarde los croatas harían oídos sordos para callar a la afición rusa mediante un remate de cabeza de Kramaric.

En la prórroga, Vida volvió a silenciar a los anfitriones; luego todo el país gritó con el empate de Fernandes, pero el fallo de este mismo jugador en los penales sellaría el destino de Rusia.

Inglaterra de cabeza a semifinales 

Con goles de Maguire y Alli, ambos por vía aérea, Los Tres Leones ganaron 2-0 y se metieron entre los cuatro mejores de una Copa del Mundo después de 28 años. El miércoles buscarán su pasaje a la final ante Croacia.

La selección inglesa derrotó ayer 2-0 a Suecia en Samara, con dos goles de cabeza, y regresó a las semifinales de un Mundial 28 años después (su última vez fue en Italia 1990), gracias en gran medida a su potencial en acciones de pelota parada, que han producido ocho de sus once tantos en el torneo.

Frente a los nórdicos, los pupilos de Gareth Southgate volvieron a aprovechar esa estrategia con el tanto que abrió el marcador, un cabezazo del defensor Harry Maguire a la salida de un córner en la primera mitad (30). El zaguero del Leicester aprovechó sus 194 centímetros de estatura para volar por encima de sus homólogos suecos y adelantar así a los suyos en la contienda. En la segunda mitad, otro testarazo de Dele Alli a los 59 cerró el marcador.

Con este resultado, Inglaterra se cruzará en semifinales con Croacia, que eliminó al local Rusia por penales. El partido será el miércoles desde las 15 en el estadio Luzhniki de Moscú, y el ganador chocará con el vencedor de la llave Francia-Bélgica, que se jugará el martes, también desde las 15.

Completo.

Pero más allá de la pelota quieta, Inglaterra ha demostrado en Rusia que es mucho más. La formación de Southgate, una de las más jóvenes del torneo, se ha visto potenciada por su fortaleza táctica, con un 3-5-2 en el que sus zagueros se han mostrado casi imbatibles y su delantero, Harry Kane, aterroriza a las defensas rivales. No en vano, el ariete del Tottenham es el máximo artillero de la competición con seis goles.

Suecia llegaba a los cuartos con la estadística de su lado: en ocho encuentros oficiales entre ambos, los nórdicos solo habían perdido uno. Además, para llegar a esta instancia habían dejado por el camino a Holanda en la fase de clasificación, a Italia en los "playoffs" de repesca y a Alemania en el Grupo F, que lideró a pesar de caer (1-2) ante la vigente campeona.

Con un juego basado en su físico y su poderío a balón parado, los hombres de Janne Andersson le entregaron la pelota a sus contrincantes y esperaron.

Pero encerrados, aguardando salir al contragolpe, Suecia cedió la iniciativa y lo acabó pagando. Kane probó fortuna primero con un disparo lejano que rozó el poste a los 19 minutos y Maguire, poco después, no perdonó, llevando el júbilo a un país que lleva casi tres décadas esperando una oportunidad como ésta.

Cuando el descanso parecía ya un hecho, Raheem Sterling disfrutó de un mano a mano ante Robin Olsen que no supo definir: el atacante del Manchester City trató de gambetear al arquero pero no lo logró y su posterior remate se estrelló en la pierna de un zaguero.

Un muro.

Si en un arco las jugadas a pelota parada han sido decisivas, en el otro las actuaciones de Jordan Pickford han sido igualmente determinantes. El arquero del Everton acabó con la maldición mundialista en tandas de penales de su país ante Colombia en octavos (1-1, 4-3), y ayer volvió a brillar cuando su equipo más lo necesitó.

Tras el paso por vestuarios, Suecia salió a remontar y, así, Marcus Berg estuvo a punto de certificar la igualdad con un remate de cabeza que salvó Pickford.

Dele Alli hizo a continuación el 2-0, también con la cabeza, y los nórdicos pudieron recortar distancias hasta por dos ocasiones justo después; pero se encontraron a Pickford.

El guardavallas inglés fue un muro inexpugnable para sus rivales, que siguieron intentándolo y se toparon siempre con sus guantes. Así, Inglaterra pasó y ahora aguarda más descansada a Croacia, en un duelo de semifinales histórico para ambos.