Curry y Durant ponen a los Warriors en una nueva final contra los Cavaliers de LeBron James

Cuarta final consecutiva entre Cleveland Cavaliers y Golden State Warriors. 

Desesperado en el banquillo, Chris Paul lanzaba un puñetazo a una silla vacía. Era el enésimo fallo de los Houston Rockets desde el triple. 37 errados en el séptimo partido. 69 desde que se pusieran 3-2 a favor en una eliminatoria que parecía volar a Texas. Pero no.

Chris Paul se lesionó y pese a que los Rockets intentaron forzar (o nos hicieron creer que estaban forzando) para que llegara a alguno de los dos últimos partidos de la serie, el base no consiguió disputar ni un sólo minuto. El hombre que jugaba sus primeras Finales de Conferencia después de años intentándolo. El hombre que se echó el equipo a la espalda en aquel quinto partido en Houston, triples imposibles incluidos.

La ausencia de Chris Paul condenó a unos Rockets que calcaron el sexto y séptimo partido. Dos inicios arrolladores. Más de 10 puntos de diferencia en los cuartos iniciales y sendos terceros periodos en los que los Warriors dieron la vuelta al encuentro, a la eliminatoria y al futuro de los Playoffs de la NBA. Varias canastas de Draymond Green y varios triples de Durant para cambiar el 43-54 a 61-61 y el trance anotador de Stephen Curry: triple para adelantar a su equipo (64-61), bandeja después de hacer bailar a Ryan Anderson, triple y triple. 72-63 ante unos Rockets cansados, erráticos (25 triples seguidos fallados), impotentes y derrotados ante el que fuera MVP. Curry remontó el partido y Kevin Durant lo mantuvo, con 34 puntos que le hacen el mejor jugador de los de Kerr en estos Playoffs. 92-101 final para los Warriors.

Los Warriors no son invencibles, ya lo demostraron los Cavaliers de LeBron James hace un par de temporadas, pero después de aquel triple de Kyrie Irving que les hizo perder el anillo llegó Kevin Durant, y desde entonces sólo han perdido seis partidos de Playoffs. 27 victorias y 6 derrotas, tres de ellas contra estos Rockets que tuvieron en su mano eliminar a uno de los mejores equipos de la historia pero les faltó oxígeno, y Chris Paul. Daryl Morey ha construido un equipo capaz de plantar cara al gigante de la Bahía, así que podemos soñar con un futuro competido en el Oeste.

Ahora los Warriors deberán rendir cuentas a LeBron James en una final que comienza en la madrugada del jueves al viernes en Oakland. Un LeBron que viene de ser el jugador con más minutos en la liga regular, el máximo anotador de los Playoffs, el todo, digamos, para evitar enumerar una serie de estadísticas que al final parecerán vacías entre tanta grandeza.

Cuarta final consecutiva entre Cleveland Cavaliers y Golden State Warriors. La primera fue para Oakland. La segunda para Ohio. La tercera para Oakland. La cuarta...

Disfruten