Declaró Sol Martínez, una amiga de Nahir Galarza, y la complicó más

La testigo declaró que fue ella la que le pegó a Fernando pero que la reacción del joven fallecido fue que se puso a llorar y le dijo que "jamás le pegaría a una mujer".

En la tercera audiencia por el crimen de Fernando Pastorizzo, fue el turno de la declaración de Sol Martínez, la amiga de Nahir Galarza que tuvo un papel importante en los días previos al crimen.

Fue en la madrugada del 25 de diciembre, cuando Sol Martínez tuvo una situación violenta con Fernando. Días después del crimen, confesó que ella le había pegado una piña en la cara. Durante el juicio, Sol contó al Tribunal que había compartido la previa con Nahir.

Sol Martínez y Nahir Galarza

En medio de la noche Nahir le había mostrado que tenía moretones en la pierna y entrepierna y le confesó que había sido Fernando quien le pegó. Por eso, cuando ve que Nahir y Fernando están forcejeando en el boliche ella se acerca y le pega una piña para que la deje.

Sol contó que la reacción de Fernando fue largarse a llorar y que le dijo que no le iba a pegar. "Soy incapaz de pegarle a una mujer", le dijo Fernando.

El testimonio de Sol es una prueba más que marca la violencia de la relación que tenían. Además, Sol contó que Nahir y Fernando se veían seguido frente a la teoría que quiso instalar la defensa de que no había relación entre ellos en el último tiempo.

Nahir Galarza no estuvo presente en esta tercera audiencia. Su ausencia se da luego de protagonizar varios hechos insólitos durante el juicio como gritarle "mentirosa" a la mamá de Fernando, sonreír durante la lectura de los alegatos y decirle al papá de la víctima "qué me miras hijo de p..."

El padre de Fernando, Gustavo Pastorizzo expresó a los medios en medio del juicio a Nahir Galarza: "Tendré otro hijo y se llamará Fernando"

Además contó cómo vivió la tragedia. El dolor fue tan grande que hasta pensó en quitarse la vida, pero una señal lo detuvo.

"Me iba a tirar de un puente. Caminé decidido, me iba a tirar como sea. Pero no sé cómo aparecí en la misma cuadra donde ella mató a ´Nando´. Vi un charco en el que todavía quedaban manchas de sangre. Me tiré de rodillas, metí las manos en la sangre y en el barro y sentí algo que no puedo describir bien. Fue como si me hubieran inyectado una dosis de fe. Algo épico. Una creencia luminosa. Fui otro. Y me olvidé del puente. Creo mucho en lo místico, en las señales. Y ahora estoy lleno de fuerza y de optimismo", confesó en una en una entrevista a Infobae.