Se aprobó la "Ley Justina": todas las personas serán donantes de órganos, salvo que expresen lo contrario

Por unanimidad, la Cámara de Diputados le dio este miércoles sanción definitiva al proyecto de Ley denominada "ley Justina", que dispone que todas las personas mayores de 18 años sean donantes de órganos o tejidos, salvo que en vida dejen constancia expresa de lo contrario. 

El proyecto, que recibió 202 votos afirmativos y que también había sido aprobado por unanimidad en el Senado, está inspirado en el caso de Justina Lo Cane, una menor de 12 años que murió en noviembre pasado en la Fundación Favaloro mientras aguardaba un trasplante de corazón.

La contribución fundamental de la reforma es que invierte el proceso por el cual las personas pasan a integrar el registro de donantes: al crearse la figura del "donante presunto", ya no se requiere dejar voluntad expresa por la afirmativa sino que se garantiza "la posibilidad de realizar la ablación de órganos y/o tejidos sobre toda persona capaz mayor de 18 años, que no haya dejado constancia expresa de su oposición a que después de su muerte se realice la extracción de sus órganos o tejidos".

En el caso de los menores de edad, "se posibilita la obtención de autorización para la ablación por ambos progenitores o por aquel que se encuentre presente".

Por otra parte, la normativa, cuyo autor es el senador Juan Carlos Marino (UCR) y que fue trabajado en conjunto con el Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI), incorpora avances como la definición de los derechos de donantes y receptores, la creación del Servicio de Procuración en los hospitales públicos y privados, el establecimiento de las funciones del INCUCAI y de los requisitos que deben cumplir los profesionales y los establecimientos médicos, y la fijación de penas y sanciones en los casos que corresponda.

La titular de la comisión de Legislación Penal, Gabriela Burgos (UCR), trajo a colación datos oficiales del INCUCAI que indican que en la actualidad existen 7738 personas en la lista de espera para trasplante de órganos, y advirtió que apenas el 6,41% de los argentinos son donantes.

En el recinto estuvieron presentes los padres y familiares de Justina, quienes celebraron emocionados la sanción de la ley.

Quién era Justina Lo Cane

Justina Lo Cane estuvo internada más de tres meses en la Fundación Favaloro a la espera de un trasplante de corazón, hasta que el 22 de noviembre de 2017 murió. Tenía tan solo 12 años y padecía una cardiopatía transgénica, diagnosticada a los 18 meses de vida.

La menor estuvo dos meses en terapia intensiva, hasta que a principios de noviembre del año pasado su estado se volvió crítico y se aceleraron los tiempos de la necesidad de un trasplante.

Justina estuvo primera en la lista de urgencias del Incucai, pero el corazón compatible nunca llegó y finalmente murió. Por su enfermedad, sufrió una trombosis en una de sus piernas y tuvieron que amputarle los cinco dedos del pie.

Su caso inspiró la nueva ley de trasplantes

Su familia había iniciado en las redes sociales una campaña para pedir por el corazón que tanto necesitaba, pero también con la intención de generar conciencia sobre la problemática en toda la sociedad.

La campaña surtió efecto e incluso los padres de Abril Bogado, una nena de 12 años que fue asesinada en La Plata durante una entradera, decidió donar el órgano para que pudiera vivir.

Sin embargo, el corazón de la nena asesinada no era compatible y no pudo hacerse efectivo el trasplante. No fue el único intento infructuoso. Hubo al menos otros 10, pero en algunos casos la incompatibilidad y en otras complicaciones de otra índole no permitieron avanzar.