El Banco Central sigue gastando reservas: ¿cuántos dólares le quedan en la "caja"?

El incremento del precio del dólar empieza a despertar preocupación en la City. La gran pregunta es cuál es el verdadero "poder de fuego" que tiene el BCRA para continuar con sus intervenciones, que en los últimos dos meses sumaron más de u$s7.700 millones

La entidad monetaria dirigida por Federico Sturzenegger salió a vender el jueves u$s451 millones para intentar -fallidamente- controlar al precio del dólar.

En el mercado, tras la fuerte avanzada del billete verde, ya empieza a despertar preocupación saber cuál es el "poder de fuego" real que tiene el Banco Central para continuar con sus intervenciones, que en los últimos dos meses suman un total de u$s7.727 millones.

En un contexto en el que el valor del tipo de cambio aumenta día a día, superando todos los récords y no da muestras de encontrar techo, la cantidad de dólares disponible en el BCRA cada vez acapara mayor interés del mercado.

Sucede que una buena proporción de las reservas se alimentaron con divisas provenientes de emisiones de deuda, que en determinado plazo se deberán devolver a los inversores.

La inquietud se agrava en un momento en el que la oferta genuina por parte del sector agroexportador no ayuda demasiado, ya que en todo el año apenas liquidaron un total de u$s6.000 millones.

Se trata de un número inferior a la caída de las reservas, del orden de los u$s7.758 millones, desde que tocaron su récord máximo del año. Esto sucedió el 11 de enero pasado, cuando llegaron a los u$s63.902 millones, luego del ingreso de fondos por la colocación de bonos del Gobierno nacional en el mercado internacional a 5, 10 y 30 años.

Desde el Ejecutivo intentan llevar tranquilidad a la City. El propio ministro del Interior, Rogelio Frigerio, afirmó que "la situación está bajo control" ya que se disponen de "más de u$s55.000 millones de reserva".

En los números finos, hoy las tenencias del BCRA son de u$s56.144 millones. Pero hay un dato no menor: según los datos que arroja la entidad monetaria dirigida por Sturzenegger, en realidad las divisas líquidas disponibles para hacer frente a una corrida rondan los u$s22.000 millones.

El resto se complementa con encajes de ahorristas, oro (u$s2.600 millones), títulos públicos y acuerdos con organismos multilaterales y bancos centrales de otros países. En este último caso se destaca un swap (pacto de intercambio bilateral) con el Banco de la República Popular de China (PBC) por un equivalente a u$s11.000 millones.

En síntesis, con otros activos y bonos líquidos que tiene disponible el Central, su poder de fuego total se encontraría en alrededor de u$s30.000 millones.

En este sentido, un banquero con experiencia en la City, afirmó: "Nunca se llegan a usar todas las reservas disponibles, antes de eso se deja que el tipo de cambio flote".

Desde el Gobierno se empeñan en afirmar que el billete verde está sobrevalorado en los $23, que existe una sobrerreacción y que no tiene mucho más margen para seguir escalando.

El directivo de un banco público incluso agregó que, en caso de necesitar un refuerzo de urgencia, "a diferencia de lo ocurrido durante el kirchnerismo, el Gobierno tiene acceso al financiamiento internacional y puede hacer algún acuerdo con determinado organismo internacional para mostrar más fortaleza".

Aunque los más pesimistas afirman que hoy las condiciones para obtener crédito internacional son costosas y no tan beneficiosas.

Es decir, si se tiene en cuenta el riesgo país en torno a los 470 puntos básicos, según JP Morgan, más los 300 puntos de base por la tasa estadounidense, "el costo de tomar deuda en el exterior para el Gobierno se ubicaría en torno al 7,7% anual en dólares, un nivel elevado que Luis Caputo, ministro de Finanzas, sólo avalaría en un caso extremo", afirmó el economista Amilcar Collante, de Cesur.

Más allá de esta inquietud de la City, un referente de la entidad monetaria señaló que "el nivel total de reservas es suficientemente alto para que pueda seguir interviniendo el BCRA en la plaza y torcerle así el brazo a la corrida de los inversores externos, que generaron que el valor del billete hoy esté por encima del nivel para este momento de la economía".

Sin embargo, la sensación que tienen los altos mandos de las entidades financieras es que aún no se llegó al precio de equilibrio de la divisa.

Algunos especulan con un billete a $25, a partir de cual se frenarían las compras. De hecho, pese a la disparada del jueves, no había nadie que quisiera vender dólares.

"De un lado vemos un aluvión de inversores pagando lo que sea para irse. Del otro, un desierto de oferentes de divisas. Eso explica los precios de pánico que estamos viendo", señaló un operador de la City.

Por Mariano Jaimovich