El futuro del dólar, atado a qué pase con la tasa de interés en EE.UU.

Tras el giro de la política monetaria del Banco Central, se espera un mercado más calmo el miércoles, pero dependerá de qué pase con los bonos del Tesoro americano.

La suba de la tasa de interés de 27,25% a 30,25% anual logró "frenar" la minicorrida cambiaria de la última semana donde el dólar minorista saltó de $ 20,51 a un cierre récord el viernes de $ 20,88, coincidieron los economistas, aunque advirtieron que aún hay nubes sobre el horizonte, y "el final de la película es incierto". Al respecto, condicionaron la evolución de la divisa en la plaza local las próximas semanas a la marcha de la tasa de los bonos del Tesoro de los Estados Unidos a 10 años, dado que si continúa con tendencia ascendente puede "meter presión". Según su visión, el dólar en el corto plazo estará en una zona de $ 21 a $ 21,30, y recién en el segundo semestre el Banco Central avalaría una suba gradual si se evidencia una desaceleración del costo de vida.

Para fin de 2018 proyectan un dólar de entre $ 22,50 y $ 23,50. En cualquier caso, el dólar registraría en el año un alza similar o aún por debajo de la inflación esperada por los analistas.

Expectativa.

Federico Furiase, de Eco Go 

Federico Furiase, de Eco Go, evaluó que "el mercado recibió bien la señal del BCRA de ir fuerte por el lado de la tasa de interés" y se cortó la minicorrida cambiaria. No obstante, sobre las perspectivas para los próximos días planteó que "va a depender de la tasa de interés a 10 años de Estados Unidos que puede meter presión si sigue subiendo". A su criterio, "el BCRA está muy comprometido en bajar la inflación y tratará de seguir dando la señal de tasa de interés para estabilizar el dólar; el mercado el viernes empezó a comprar parte de eso, pero todavía falta ver cómo sigue la película". Prevé que "en el corto plazo el BCRA va a intentar no generar un sobresalto del dólar, por lo que veo un tipo de cambio en estos niveles de $ 21 en mayo y junio, cuando empieza a traccionar la oferta de divisas de la cosecha", y "en algún momento del segundo semestre el BCRA lo va a dejar correr un poco cuando la inflación empiece a mostrar una señal de desaceleración más consistente, para entrar con algo de colchón cambiario en el año electoral 2019". Pronosticó un dólar a fin de año de $ 22,50 a $ 22,75.

También Guido Lorenzo, de ACM, valoró "la decisión de subir la tasa contundentemente" pero acotó que "hay que ver si es suficiente", al destacar que el viernes "se calmó bastante el mercado, pero hay que ver la semana entrante, todavía no está todo dicho y el Central lo sabe, va a tener que batallar, por eso en el comunicado dijo que está dispuesto a seguir actuando si hace falta". Explicó que en la actual coyuntura se evidencian "cambios de portafolio grande, y si esta tasa no convence y sigue el desarme de posiciones, el BCRA va a tener que seguir subiendo la tasa o vender reservas, o un combo". Ve un dólar "con un piso de $ 21,30" en las dos primeras semanas de mayo. "No lo veo como un techo, se tiene que acomodar, todas las monedas de la región se movieron, es lógico que se mueva hacia arriba. Con esta suba de tasas lo va a hacer a menos velocidad, queda planchado por un tiempo, pero va a ir alcanzando el nivel al que debe converger", afirmó Lorenzo, y estimó un dólar a fin de año en $ 23,50.

En tanto, el economista Aldo Abram opinó que en este momento "el BCRA debería llevarlo por debajo de $ 21 al dólar para que no impacte sobre los precios. Y en todo caso más adelante, subirlo de a poquito", porque "cada vez que sube el tipo de cambio se le complica más la inflación" que en el primer cuatrimestre "ya es más alta de la deseada". En ese marco, alertó que "el dólar no puede terminar mucho más allá de $ 22 este año porque se corre el riesgo de tener igual o más inflación que en 2017".