Estrategia de Hacienda para bajar el gasto y mostrar un sobrecumplimiento de la meta fiscal

Afectaría a "unidades no remunerativas", que incluye varios conceptos como autos, viajes y recursos para el movimiento diario de los secretarios, subsecretarios y directores

Incentivado por los resultados "positivos" de algunos números macroeconómicos, el Gobierno está decidido a plantear a partir del comienzo del segundo trimestre del año un mayor ahorro fiscal para desembocar a fin de año con un sobrecumplimiento de la meta de déficit, fijada en principio en un 3,2% del PBI.

Según admitieron fuentes del Ministerio de Hacienda, el objetivo es tener a fin de año un sobrecumplimiento igual o mejor del que hubo en 2017, lo cual implicaría que el déficit fiscal global de la administración pública para este año no sobrepasaría el 3%, según los objetivos del Ejecutivo.

En Casa de Gobierno resaltan que un mejor balance que el estimado en las metas de déficit permitirá combatir más la inflación y, asimismo, continuar generando confianza para captar inversiones.

Ese 0,2% o 0,3% de sobrecumplimiento que se busca conseguir como ahorro adicional en el balance de las cuentas públicas implica una reducción adicional en el gasto que oscila entre 1.300 y 1.500 millones de dólares, lo que representa un monto cercano a 25 mil millones de pesos.

"Estamos trabajando en varias alternativas de más austeridad en las cuentas públicas", aseguró una fuente de Casa de Gobierno, que resaltó que no habrá recortes ni en la obra pública ni en la prestación social, pero sí en una serie de gastos, especialmente los de representación.

Los gastos de representación de los funcionarios es lo que comúnmente se conoce como la "caja chica", y que técnicamente se llama "unidades no remunerativas", que incluye varios conceptos como autos, viajes y recursos para el movimiento diario de los secretarios, subsecretarios y directores.

La poda empezará por ahí pero seguirá con recortes de contrataciones de una gran cantidad de servicios que tienen las distintas reparticiones de la administración pública.

"Se va a mantener la estabilidad del personal contratado en líneas generales, pero hay una serie de gastos extras que sí se van a cortar, incluso las horas extras que aún se contemplan en diversas áreas", afirmó otra de las fuentes consultadas.

Tensión

Claro que allí es probable que comiencen los cortocircuitos con los delegados gremiales, más si se tiene en cuenta el plan de retiros voluntarios que lanzó el Gobierno en la última semana.

Los números estimados que se están elaborando para este año pronostican que con estos recortes, diseñados para este segundo trimestre y para el tercero, se podría llegar a un ahorro en 12 meses que oscilaría entre 15 mil y 20 mil millones de pesos.

Para el último trimestre del año, el gabinete económico está dejando la posibilidad abierta de subejecutar el gasto público, lo cual significaría un ahorro extra al determinar el congelamiento de partidas en la última parte del año. Esto ya se hizo durante mediados de 2017 y luego hacia fin de año en algunas áreas, lo que le permitió conseguir el sobrecumplimiento del 0,3%, ya que la pauta establecida en el año pasado era de 4,2% y finalmente se logró un rojo fiscal del 3,9% del PBI.