Ferrari sucumbe a los todocaminos y tendrá un deportivo eléctrico

Ferrari LaFerrari, modelo desvelado en 2013, está impulsado por un motor de combustión y uno eléctrico

Ferrari tendrá un todocamino antes de que termine la presente década. Así lo ha confirmado Sergio Marchionne, presidente de la compañía italiana, durante su presencia en el Salón del Automóvil de Detroit. Al mismo tiempo, el ejecutivo del jersey azul marino habló abiertamente, y por primera vez, de que si la marca italiana quiere elevar sus ventas, deberá electrificar su gama de modelos.

Paso a paso. Primero el todocamino. Hace unos meses, en agosto, Marchionne ya se desmarcó diciendo que Ferrari tendría un vehículo más versátil. Mencionó la palabra Utility, incluida dentro de la denominación inglesa de todocamino -Sport Utility Vehicle (SUV)-. Fue la chispa para que periodistas y analistas comenzasen a especular sobre la posibilidad de que Ferrari tenga un todocamino en su gama.

A pesar de negarlo aquel día en la presentación de la estrategia de la marca para el próximo lustro y hablar de Ferrari Utility Vehicle (FUV), las cifras no cuadran. En el nuevo plan hasta 2022, Ferrari espera doblar su beneficio y superar los 2.000 millones ese ejercicio. Para ello necesita vender más coches de los 8.400 entregados el pasado año. La llegada de los GTC4 Lusso (sustituto del FF) y del Portofino (relevo del California) no van a producir un aumento significativo de la producción.

Marchionne, quien dejará la presidencia de Fiat Chrysler Automobiles y la de Ferrari en 2020, sólo tiene que mirar a su clásica rival para ratificarse. Lamborghini acaba de lanzar el Urus, primer todocamino con el que pretende duplicar sus ventas, 3.815 unidades el año pasado. El Urus aportaría más de 3.000 coches al año, y hará crecer a la marca en mercados como el chino, el árabe o el estadounidense.

Lamborghini presenta el Urus SUV 2018 durante el Salón Internacional del Automóvil de América del Norte 2018, en Detroit, Michigan (EE.UU)

Eso sí, el ejecutivo ha dicho que el SUV de Ferrari "será el más rápido del mundo". También lo dijo Bentley de su Bentayga y la propia Lamborghini de su Urus. No hay que olvidar que Aston Martin también tendrá un SUV y hasta la marca de lujo por excelencia, Rolls-Royce, prepara uno cuyas formas podremos ver en julio.

Por otra parte, en cuanto a la electrificación de la gama, Marchionne, sabe que para cumplir con la normativa europea y de EEUU de emisiones, tendrá que implementar esa tecnología en su gama de modelos. Ya tuvo el exclusivo LaFerrari, un monstruo de 963 caballos de propulsión híbrida (gasolina y eléctrico) con un precio de salida más de 2,5 millones de euros. El reto para el fabricante es introducir la mecánica electrificada en sus deportivos más asequibles y en su futuro SUV sin que se pierda deportividad, ni se desvirtúe el sonido de los actuales motores de combustión.

Marchionne, en Detroit, habló de la posibilidad de que Ferrari tuviera un deportivo 100% eléctrico. Se refirió a él con la ineludible comparativa a Tesla. "La gente está sorprendida de lo que hizo Elon Musk [consejero delegado de Tesla] con su supercoche. No trato de minimizar lo que hizo Elon pero creo que es factible por todos nosotros". Y remachó: "si hay un superdeportivo eléctrico que construir, Ferrari será la primera".


La barrera de las 10.000 unidades al año

Ventas en 2017.

La marca italiana culminó el año con 8.400 modelos vendidos. Marchionne no quiere limitar la producción de Ferrari por debajo de los 10.000 coches cada año como hizo su antecesor en el cargo, Luca Cordero di Montezemolo, para preservar la exclusividad e incrementar el valor de sus vehículos.

Imparable en Bolsa. Ferrari debutó en Wall Street el 21 de octubre de 2015 a 52 dólares. Ayer cotizaba por encima de los 117 dólares en el parqué neoyorquino y ha cerrado 2017 duplicando valor.