“Hackeos” en escuelas: son gratuitos y buscan educar desde otra perspectiva

La artivista Lala Pasquinelli lleva a los colegios, de manera gratuita, una experiencia de reflexión y expresión artística para deconstruir estereotipos.

La primera experiencia se hizo en la Escuela Secundaria N° 22 de Junín, provincia de Buenos Aires.

Después de tres años de trabajo desnaturalizando estereotipos, la abogada y artivista Lala Pasquinelli decidió que su proyecto de arte Mujeres Que No Fueron Tapa (MQNFT) tomara nuevo vuelo: unas semanas antes de que empezara el Mundial de Fútbol masculino, arrancó el Festival de Hackeo de Revistas en las Escuelas, una experiencia de reflexión y expresión artística que busca estimular el pensamiento crítico de alumnos secundarios al deconstruir estereotipos de género en los medios de comunicación, en especial, en revistas.

El Colegio San José fue una de las escuelas que se sumaron a la propuesta.

La "artivista" que te muestra una realidad que no ves

En un mes, ya se inscribieron 190 colegios para hacer esta actividad -gratuita- en distintos cursos. "La idea fue socializar y democratizar las herramientas que fuimos desarrollando, compartirlas en forma gratuita con los docentes que quieran trabajar en las aulas estereotipos de género y medios de comunicación, en el marco pedagógico del Programa Nacional de Educación Sexual Integral (ESI)", explica Lala.

"Los chicos estaban súper entusiasmados, a tal punto que siguieron hablando de los temas en varias clases. Eso pasa mucho, que la conversación sigue y la llevan a otras materias o a otros docentes", comentó un docente de Junín.

Desde 2015, Pasquinelli busca llamar la atención sobre cómo los medios muestran un estereotipo único de mujer: "Joven, blanca, delgada, con cabello lacio y que pertenece al mundo del espectáculo, se la muestra con gestos sexualizados -desnuda o semi desnuda-, hablando de amor heterosexual y de la maternidad como fuentes de toda felicidad". Este análisis lo muestra a través de piezas artísticas y con talleres en los que invita a "hackear" revistas haciendo un collage con diferentes consignas. Con esta nueva iniciativa, busca que los adolescentes revisen las páginas con mirada crítica y creen piezas que hablen de ellos.

Cómo es la actividad

"La experiencia está diseñada para hacerla en dos horas, pero nos pasa que, en general, están dividiendo la actividad en dos clases distintas, porque se genera debate y conversación", comenta Lala. "La primera parte es el hackeo 'analógico' de los medios, es decir, la parte donde hay materialidad: se recorta, se pega, se hace el collage con las revistas -que construyen y refuerzan muy fuertemente los estereotipos- y las usan para construir un mensaje hacia ellos mismos".

La primera experiencia se hizo en la Escuela Secundaria N° 22 de Junín, provincia de Buenos Aires.

El disparador que se usa para la actividad es "¿cuándo a vos te encanta ser vos?", una pregunta que para Pasquinelli es clave para la vida porque, asegura, no nos la hacemos y te lleva a conectar con experiencias de bienestar: "No se trata de pensarte desde un lugar de 'lo que te falta', sino de uno que es pura abundancia, porque parte de la idea de que como sos está bien y que no necesitás nada de lo que te quieren venderte, de todo eso que supuestamente le falta o le sobra a tu apariencia o a tu vida".

La propuesta invita, también, a dejar la mente de lado y responder con el corazón, con el cuerpo: "La respuesta aparece cuando cerrás los ojos, porque tenés que captar los colores de esa escena en la que te encanta ser quien sos; para algunos será un momento de euforia, de conquista, de algo de triunfo, y para otros será un momento de calma y paz".

Durante la segunda parte de la experiencia, se busca observar "cómo los medios nos hablan a nosotros y qué mensajes nos transmiten y, al final, vemos si existe alguna relación entre lo que deseamos y somos y eso que los medios o la cultura nos dicen que 'tenemos que ser'".

La experiencia de "hackeo" ya se concretó -hasta el momento-en más de treinta escuelas, entre ellas, el Colegio San Agustín, la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini o el Colegio San José. "Todo sucedió a través de las redes y el boca en boca. En varias escuelas pasó que se anotó una docente y, cuando le llevó el material a la directora o director para contarle o pedirle autorización, decidieron que participara toda la escuela o, incluso, abrirlo a la comunidad incluyendo a los padres".

- ¿Por qué crees que es tan necesario y urgente trabajar los estereotipos de género en los chicos y adolescentes?

- Por varios motivos. El primero es que los estereotipos, la cosificación y la violencia simbólica en la comunicación están mucho más naturalizados en las nuevas generaciones; estos chicos nacieron expuestos a este bombardeo de imágenes y hoy están expuestos aproximadamente 14 horas por día. La presión que sufren es tremenda, pero a la vez sufren en silencio y en soledad: el mundo cambia mientras los medios, la publicidad y la industria de la moda no cambian y les siguen diciendo a las mujeres que se alienen en la apariencia -a los varones cada vez más eso mismo- y se siguen imponiendo modelos homogéneos de cuerpos y de vidas. El que no encaja sufre, y es hostigado (el bullying tiene mucho que ver con hostigar al que no encaja, con reírse del que no encaja en el estereotipo). Estas conversaciones alivian; es algo que aparece en las encuestas: poder expresar, enunciar, decir, lo que pasa a partir de identificarlo trae alivio. Otro de los motivos es que nosotras pensamos que haber tenido estas conversaciones en la escuela hubiera cambiado muchas cosas para nosotras, nos hubiera liberado, y queremos llevar eso a los chicos.

Experiencias

La primera experiencia se hizo en la Escuela Secundaria N° 22 de Junín, provincia de Buenos Aires, a comienzos de mayo. "Los chicos estaban súper entusiasmados, a tal punto que siguieron hablando de los temas en varias clases. Eso pasa mucho, que la conversación sigue y la llevan a otras materias o a otros docentes", comenta.

Una de las consignas para participar es que los docentes completen una encuesta de feedback para contar cómo resultó la experiencia. En ese marco, una de ellos comentó: "No se me había ocurrido una actividad para juntar a las chicas de diferentes cursos (en escuela técnica son minoría); y esta actividad fue increíble para unirlas y que compartan sus comentarios y experiencias". "Nunca había habido tanto silencio en un grupo tan numeroso", dijo otra.

Y una de profesora contó: "Puntualmente, me llevo una situación que me sorprendió mucho y fue cuando una alumna de 15 años que encajaría perfectamente en el estereotipo (alta, rubia, flaca) se emocionó y dijo que a ella le dan ganas de llorar cuando mira esas revistas porque sabe que no va a llegar a ser como ellas, al tiempo que rompió en llanto. Pudimos reflexionar mucho y descargar a través del collage tanta indignación".

Cómo participar

Los docentes que quieran realizar un hackeo de revistas en su escuela, pueden completar el formulario de inscripción acá: https://www.mujeresquenofuerontapa.com/festival-hackeo-revistas/ Luego de eso, les enviarán una guía con el "paso a paso" para llevar adelante la experiencia y material audiovisual.