La juez envía a prisión al exjefe de campaña de Trump, Paul Manafort

17.06.2018

Una juez federal ha ordenado este viernes el envío a prisión del antiguo jefe de la campaña electoral de Donald Trump, Paul Manafort, que está pendiente de juicio y acusado de obstruir la investigación de la llamada trama rusa. 

Sospechan que el exjefe de campaña de Trump tuvo un «canal secreto» con Rusia

Manafort se había declarado este mismo viernes inocente de los dos últimos cargos de los que se le acusa de conspiración para obstruir a la Justicia y de entorpecerla.

Dos semanas después de que los fiscales que trabajan para el fiscal especial Robert Mueller presentaran nuevas acusaciones contra él por supuestas presiones a testigos, la orden de la juez Amy Berman Jackson ha revocado la libertad bajo fianza de la que disfrutaba Manafort, que le ha permitido hasta ahora permanecer bajo arresto domiciliario, llevando un dispositivo electrónico de seguimiento.

Tras comparecer en la sala de vistas y ordenarse su envío a prisión preventiva, tres agentes se lo han llevado a Manafort una zona para detenidos, mientras el exjefe de campaña ha dirigido un saludo a su mujer y allegados, según recoge la cadena de televisión CNN. Después, uno de los agentes ha entregado a la esposa su cartera, cinturón y corbata.

Cuando Manafort fue presentado por primera vez para la lectura de cargos y se declaró no culpable, se le impuso una fianza de diez millones de dólares y se le puso bajo arresto domiciliario, retirándosele sus pasaportes. Entonces, intentó encontrar activos por sí mismo y a través de cuentas de familiares y propiedades inmobiliarias. En diciembre, se le aprobó ese plan.

Robert Mueller ha acusado a Manafort en tribunales federales de Virginia y de Washington de una serie de cargos relacionados con blanqueo de capitales y por no haberse registrado como un agente extranjero, además de fraude bancario y de impuestos, cargos de los que se ha declarado inocente de esos cargos.

La semana pasada, Mueller le imputó por los citados cargos de obstrucción a la justicia después de que un agente especial del FBI asegurara que había intentado llamar y enviar mensajes de texto y mensajes encriptados a dos personas del llamado «Grupo de Hapsburg», una empresa para la que trabajó para promocionar los intereses de Ucrania.

El FBI tiene documentos y declaraciones de esas dos personas, así como sus listas de llamadas telefónicas y documentos recopilados en la revisión de la cuenta de iCloud de Manafort que muestran que el ex director de campaña de Trump intentó comunicarse con esos dos individuos cuando quedó en libertad bajo fianza, según el agente especial Domin, informa Ep.

El alto cargo más relevante de la campaña

Manafort es el alto cargo más relevante de la campaña de Trump que ha sido relevado, aunque los cargos no están relacionados con la campaña de las presidenciales.

El anuncio sobre las nuevas imputaciones tuvo lugar horas después de que Trump afirmara que "aún es demasiado pronto" para plantearse conceder un perdón a cualquiera de sus asociados en caso de que sean condenados.

"Ni he pensado en ello (...) Es aún demasiado pronto para pensar en ello", dijo. "No han sido condenados por nada. No hay nada que perdonar", agregó, tal y como ha informado la agencia británica de noticias Reuters.

Trump ha negado en reiteradas ocasiones que exista una conspiración de su equipo de campaña con Rusia y ha denunciado que la investigación de Mueller es una «caza de brujas».