Qué es la regla del 52-17 y por qué te puede ayudar a ser más productivo en el trabajo

07.04.2018

¿Has trabajado más de ocho horas sin pararte del escritorio?

¿Puedes detener lo que estás haciendo durante 17 minutos?

Es posible que sí. Y además, es posible que no te hayas tomado ni el tiempo para almorzar.

La pregunta es si efectivamente este tipo de hábitos laborales, cada vez más comunes, aumentan tu productividad. Y la respuesta que dan los expertos suele ser un rotundo no.

Un estudio elaborado por la organización letona Draugiem Group (que agrupa a varias startups) detectó que una larga jornada no mejora tu rendimiento. Lo que realmente importa, dice la investigación, es cómo divides el tiempo de trabajo y la estructura que le das al desarrollo de tus tareas.

Lo que concluyeron fue que aquellas personas que hacen pausas programadas en su rutina, demostraron ser más productivas que aquellos que trabajan más horas.

Los que inventaron esta regla argumentan beneficios físicos, mentales y productivos.

Para ser más exactos, el estudio propone seguir la regla del 52-17, que básicamente significa trabajar con máxima dedicación 52 minutos y descansar 17.

"No es que el trabajo de ocho horas al día esté obsoleto, es que ha cambiado hacia un modelo de horas flexibles", dice Artis Rozentals, director ejecutivo de DeskTime, Draugiem Group.

"Un consejo para los trabajadores es que vean cuál su rendimiento diario y analicen cómo usan el tiempo".


Monitoreo productivo o espionaje

La otra cara de este asunto es que las propias empresas monitoreen la manera en que cada empleado utiliza su tiempo.

Pero en este caso, ese seguimiento puede ser polémico, dado que probablemente no todas las personas se sentirían felices de que su empleador sepa exactamente lo que hicieron cada minuto del día.

"Para mí sería como un espionaje, la verdad es que no me sentiría cómodo", dice un empleado que trabaja en un banco

Los detractores de esta fórmula piensan que podría convertirse en una fórmula de espionaje.

De hecho, cualquier empresa puede instalar un software que le permita saber lo que hizo cada empleado durante su jornada laboral, explica Rozentals.

"La empresa puede saber si has usado tu tiempo en tareas relacionadas con el trabajo o en asuntos personales".

"También le permite a la compañía contabilizar el tiempo utilizado en un proyecto específico para calcular el costo de ese proyecto", agrega.


La "técnica del tomate"

La idea de hacer pausas laborales no es nueva. La han recomendado varios estudios psicológicos e incluso un consultor italiano, Francesco Cirillo, ha propuesto la idea de trabajar 25 minutos y descansar cinco.

Lo llamó la "técnica del tomate" porque cuando él mismo la puso en práctica, utilizaba un reloj de los que se usan en las cocinas para hacer las recetas, que tenía forma de tomate.

La "técnica del tomate" ha generado controversia.

Los críticos dicen que en muchas profesiones esa técnica es impracticable.

Por ejemplo, un cirujano no va a detener sus operaciones, ni un piloto va a parar un avión; lo mismo que un abogado o un vendedor, no le pueden decir a un cliente que no lo atenderán porque están en sus "minutos del tomate".

Pero los que defienden las pausas programadas, insisten en que el cerebro humano no está preparado para estar concentrado en la misma tarea por ocho horas seguidas y que no es bueno para el cuerpo estar ocho horas sentado en una silla.

Y desde un punto de vista médico, el horario flexible ha mostrado un impacto positivo en la vista, la espalda, la circulación sanguínea y los niveles de estrés.

Quizás el debate está más centrado en la invención de reglas que no a todos los empleados les sirven, considerando que los períodos de concentración de las personas son distintos, al igual que las exigencias laborales.

Puede ser que personalmente no te funcione el 52-17, pero puede ser interesante explorar cuál es tu mejor manera de dividir el tiempo. Es decir, que crees tu propia regla.

Hamacas para relajarse son algunos de los beneficios de los empleados.

Algunas empresas comenzaron a llevar a la práctica para un mejor funcionamiento individual de trabajo y producción mezclar el ocio y el trabajo

Mesa de ping-pong cerca de la cocina.

Estas empresas opinan que este tipo de oficinas ayudan a crear una cultura donde los empleados disfrutan en el trabajo y, como resultado, son más productivos.

Para los críticos, beneficios de este tipo, son, simplemente, ventas de humo.

"Puede que los trabajadores jóvenes disfruten de estas ventajas", dice Clare Coitan, del Congreso de Sindicatos de Comercio de Reino Unido (TUC, según sus siglas en inglés), que representa a la mayoría de los trabajadores del área. "Pero estos beneficios deben añadirse en vez de sustituir a un buen salario y condiciones laborales", añade.

"Las gratificaciones son agradables, pero no pagan las cuentas", señala.

Sauna en la empresa


Ambiente agradable

Taavet Hinrikus, fundador y director de TransferWise, dice que el objetivo del sauna, así como de otros beneficios en las oficinas de su empresa alrededor del mundo, es el de "crear un ambiente donde los trabajadores den lo mejor de sí mismos".

Buscar un lugar donde todo el mundo trabaje en la misma planta era importante. Por eso, la mayoría de las ideas para amueblar y decorar la oficina fueron de los empleados.

Hay algunas cabinas insonorizadas para hablar por teléfono, cómodos asientos blandos y hasta una cocina con música ambiente: los viernes hay una lista de música que incluye desde cantos gregorianos hasta los Bee Gees.

Inez Miedema, una alta ejecutiva de TransferWise, admitió que cuando sus padres visitaron las oficinas y vieron a gente jugando fútbol en sus computadores le preguntaron si allí se trabajaba.

Últimamente, cada equipo tiene indicadores de rendimiento para asegurar que están haciendo un buen trabajo, y aquellos que no lo logran serán confrontados.