Salvini pide a España que se haga cargo de la “carga de carne humana” de otro barco de inmigrantes

El líder de la Liga impide que desembarquen en Italia las 224 personas salvadas por la ONG alemana "Mission Lifeline" frente a las costas libias

La historia del 'Aquarius' se repite. Los puertos italianos siguen cerrados para las ONG que salvan a inmigrantes en el Mediterráneo central, como comprobó este jueves la nave de bandera holandesa 'Lifeline', fletada por la organización alemana "Mission Lifeline", tras socorrer a 224 personas que habían zarpado desde las costas libias en una lancha neumática.

El ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, reiteró que ningún barco de las ONG que operan en el Canal de Sicilia «tocará» el suelo de su país, invitando al 'Lifeline' a dirigirse a Gibraltar, Holanda, España, Francia o cualquier otro país dispuesto a acoger a los desplazados. "La Guardia Costera italiana les pidió que no se movieran porque se iba a hacer cargo del salvamento la Guardia Costera libia, que les dijo lo mismo. ¿Y qué hicieron estos desgraciados? Poniendo en peligro las vidas de los migrantes, no escucharon a las autoridades italianas y libias e intervinieron forzosamente para hacer su carga de seres humanos, de carne humana", dijo Salvini.

No fue el único mensaje que dejó el viceprimer ministro y líder de la Liga a los miembros de esta ONG. Les insultó al llamarles "pseudovoluntarios" y acusarles de favorecer "el tráfico de seres humanos", sembrando dudas sobre su financiación sin aportar prueba alguna. La ONG <Mission Lifeline> le respondió explicando que no podía dejar que los inmigrantes fueran socorridos por la Guardia Costera libia por su falta de equipamiento y de personal médico.

Dejar que se los llevaran podría suponer además una violación de la legislación marítima, que pide dejar a estas personas en un puerto seguro, una condición que no se cumple hoy en el país norteafricano. Según la ONG alemana, antes de realizar el salvamento hizo varias peticiones a países europeos para que intervinieran, pero ante la falta de respuesta no tuvo otra alternativa que socorrerlos.

Salvini pidió a las autoridades tunecinas y maltesas que "intervengan", pues el epicentro del problema ésta en esa región, y exigió a España y a Francia que cumplan con el plan de reubicación acordado con Bruselas y se hagan cargo de los miles de inmigrantes que les corresponden y están ahora en Italia. El ministro del Interior hizo además un anuncio que complicará aún más la supervivencia de los inmigrantes que se echan al mar en busca de una vida mejor en Europa. "Las naves de la Guardia Costera italiana y de la Marina militar italiana estarán más cerca de las costas italianas", dijo. Si los barcos italianos están menos presentes en el Canal de Sicilia, a las buques de las ONG se les hace la vida imposible y Europa no se decide a desplegar una misión más potente que la actual, se vuelve a una situación similar a la de octubre de 2013, cuando al menos 366 personas murieron al naufragar el barco con el que intentaban llegar a la pequeña isla italiana de Lampedusa, ubicada en el centro del Mediterráneo.