Sarlo: "Lo que va a quedar ahora va a ser un país peor que el que dejó Menem"

Habló de la situación actual de la Argentina e hizo hincapié en el tema de la pobreza. "Cambiemos es un nítido gobierno de empresarios"

La escritora Beatriz Sarlo se refirió durante un reportaje a las políticas implementadas por el gobierno de Mauricio Macri, la pobreza y el escenario de cara a las elecciones del próximo año. Además, sentenció: "El que va a quedar ahora va a ser un país peor que el que dejó (Carlos) Menem"

En una entrevista con la periodista Micaela Pérez de El Cronista, Sarlo sostuvo: "Se está destruyendo lo que fue una trama argentina muy tradicional, que tenía que ver con las pequeñas empresas, los trabajadores independientes, no sólo con los obreros en las grandes empresas, esa es una trama muy tradicional de la Argentina que hacía que se diferenciara el país de los otros países de América Latina".

En ese marco, agregó: "Hoy los números de la Argentina son parecidos a los de otros países de la región en términos de pobreza y de exclusión. La diferencia en el rendimiento de los estudiantes entre los que van a las escuelas de centros urbanos de capas medias y medias bajas y los de escuelas particulares, y de los que van a las escuelas de los centros suburbanos, es terrible. Es decir, en términos que ya no se arreglan, como ya no se arregla la pobreza que dejó Menem. O sea que van a pasar muchas décadas antes de arreglar esa pobreza".

Consultada sobre la promesa de Mauricio Macri cuando asumió su mandato de lograr la 'pobreza cero', la ensayista sentenció: " Uno puede decir 'hambre cero', que es la frase de Lula, pero 'pobreza cero' es disparatado, porque tiene que ver con cómo se la mide, en Alemania la pobreza se mide por la mitad del salario básico". Asimismo, acotó: "Todo lo que dijo Macri al principio uno tiene que pensar si lo dijo por ignorancia, por hipocresía o por cinismo. Quizá sea una combinación de las tres. Lo de la ignorancia es extraño, de todas maneras, ya que los economistas hoy se conocen todos entre sí, no podía ser que él no conociera los datos de la Argentina, que además el Observatorio Social de la Iglesia los ponía sobre la mesa semanalmente. Entonces, uno tiene que ir a ver la hipocresía de las promesas electorales y el cinismo de decir, 'bueno, me votan y vamos a ver qué hacemos'. La clase media y los sectores populares que lo votaron y aceptaron esa suerte de contrato inicial de "sacrificarse hoy para estar mejor mañana" están cada vez más descreídos".