Sentencian a 12 meses de detención al arzobispo Philip Wilson

04.07.2018

El más alto clérigo católico en ser condenado por encubrir abusos sexuales. Según el juez, Wilson no se mostró arrepentido.

Un tribunal en Australia condenó a un arzobispo católico a un máximo de 12 meses de detención por encubrir abusos sexuales de menores en los años 70.

Philip Wilson, arzobispo de la sureña ciudad de Adelaide, es el más alto clérigo de la Iglesia Católica en el mundo en ser condenado por ese delito.

La corte concluyó el mes pasado que era culpable de encubrir el abuso de acólitos perpetrado por un colega y sacerdotes pedófilos en Nueva Gales del Sur.

El martes, el tribunal ordenó que se evalúe el estado del clérigo para cumplir "arresto domiciliario", lo que quiere decir que, probablemente, no vaya a la cárcel. De acuerdo al magistrado Robert Stone, Wilson no mostró "arrepentimiento o remordimiento".

El arzobispo podría obtener libertad condicional después de seis meses.

Proteger la reputación de la Iglesia

Si bien Wilson abandonó sus deberes después de que se confirmaran los cargos en su contra, aún no ha dimitido como arzobispo. En mayo, un tribunal lo halló culpable por no informar a la policía de los abusos de su colega James Patrick Fletcher a sus acólitos.

Wilson, quien entonces era cura en la región de Maitland, desestimó el testimonio de las jóvenes víctimas para proteger la reputación de la Iglesia, determinó Stone.

Fletcher fue hallado culpable de nueve abusos sexuales en 2004, y murió en la cárcel dos años más tarde.

Paz para las víctimas

Durante el juicio, Wilson negó haber tenido conocimiento de las acciones de Fletcher.

Peter Creigh le dijo al tribunal que él le había descrito el abuso en detalle a Wilson en 1976. Wilson lo negó, pero la corte aceptó el testimonio de Creigh, a quien consideró un testigo fiable.

Su abogado intentó en cuatro ocasiones que se desestimara el caso argumentando que Wilson, de 67 años, sufría de Alzheimer.

Una de las víctimas, Peter Creigh, le dijo al tribunal que él le había descrito el abuso en detalle a Wilson en 1976, cinco años después de que ocurriese. El magistrado Stone rechazó el argumento de Wilson, que dijo que no recodaba dicha conversación, y consideró a Creigh como un testigo fiable.

Otra víctima, que no puede ser nombrada por razones legales, testificó que Wilson le había dicho que estaba diciendo mentiras y que rezase diez "Ave Marías" como castigo.

La Conferencia de Obispos Católicos de Australia dijo que esperaba que esta sentencia "trajera algo de paz" para las víctimas de Fletcher. Y añadió que la Iglesia ya había hecho "cambios sustanciales para evitar los abusos y su encubrimiento".

Recordemos:

El caso tuvo más de 4.000 víctimas y cientos de curas involucrados que demuestra la enorme magnitud de los abusos sexuales a menores dentro de la Iglesia católica en Australia

Los números son escalofriantes: 1.880 curas involucrados, 4.440 niños abusados y un millar de instituciones católicas señaladas. En total, cerca del 7% de los sacerdotes del país han sido acusados de abusos.

Los datos los dio a conocer una comisión investigadora que examina denuncias de casos ocurridos entre 1950 y 2010.

La Comisión Real, máxima instancia de investigación del país, comenzó su trabajo en 2013.

Investigó todos los casos de abuso institucional de menores en Australia, incluyendo a escuelas, clubes deportivos y organizaciones religiosas. Sin embargo Gail Furness, la principal asesora legal de la comisión, afirmó que el 60% de los abusos denunciados ocurrieron dentro de organizaciones religiosas. Y casi dos tercios de esos casos involucraron a la Iglesia católica.

La edad promedio de las niñas que fueron abusadas fue de 10 años y medio, y en los niños de 11 años y medio, según la investigación.

Casos horribles

Según los datos que recogió la comisión, las víctimas de los abusos tenían en promedio 10,5 años en el caso de las niñas y 11,5 años en el caso de los varones. Los abusos tardaron, en promedio, 33 años en ser denunciadas.

Los miles de testimonios desgarradores que recogieron los investigadores incluyen el caso de un hombre que denunció haber sido abusado sexualmente por el maestro de su escuela católica en plena clase. Dijo que el cura ordenó a los otros estudiantes mirar para otro lado.

Otra presunta víctima fue amenazada con un cuchillo por un sacerdote, que además obligó a niños a arrodillarse entre sus piernas.

"Sin remordimiento"

Según Furness, los casos que oyó la Comisión fueron "deprimentemente parecidos".

"Los niños fueron ignorados o peor, castigados. Las acusaciones no fueron investigadas. Los sacerdotes y los religiosos involucrados fueron trasladados. Las parroquias y comunidades que los recibieron no supieron nada de su pasado", afirmó.

Chrissie Foster (i), cuyas dos hijas fueron abusadas por un sacerdote católico, dice que la Iglesia ha protegido a los perpetradores.

Chrissie y Anthony Foster, padres de dos niñas que fueron violadas por el cura de su parroquia local, dijeron que la Iglesia católica "no mostró misericordia, ni remordimiento". "Nada", aseguraron.

La investigación demostró que en algunas instituciones religiosas los niveles de abuso eran enormes. En el colegio St. John of God Brothers más del 40% de los religiosos fueron acusados de abusos. Otras tres instituciones católicas tuvieron denuncias contra más del 20% de su personal.