Tailandia: Localizan con vida a 12 niños desaparecidos pero pueden tardar meses en rescatarlos

Las autoridades planean enviar comida para al menos cuatro meses y enseñar a los 12 niños y el profesor a bucear mientras continúan drenando el agua de la cueva en la cual se encuentran atrapados.

Los equipos de rescate han encontrado con vida a los doce escolares y su monitor de fútbol que se extraviaron en una cueva en el norte de Tailandia el pasado 23 de junio, según informaron las autoridades locales.

El gobernador de Chiang Rai, Narongsak Osottanakorn, afirmó que los doce menores de entre 11 y 16 años, integrantes de un equipo de fútbol, y su entrenador, de 26, fueron localizados cerca de una isleta en el interior de la cueva, según el canal tailandés PBS.

No obstante, la evacuación no se llevará a cabo inmediatamente, precisó. "Les llevaremos comida, pero no estamos seguros de que puedan alimentarse, ya que no comieron desde hace mucho. También llevaremos a un médico que sepa bucear", explicó.

El grupo ha sido encontrado tras ocho días de intensa búsqueda en la gruta de diez kilómetros de largo que está parcialmente inundada con ayuda del Ejército tailandés y expertos de Estados Unidos, Japón, China y Australia, entre otros.

Desde que se dio la voz de alarma, unos 1.300 efectivos han participado en las tareas de búsqueda y rescate en la gruta del parque natural Tham Luang-Khun Nam Nang Non, en la norteña provincia de Chiang Rai.

El principal impedimento fueron los numerosos estrechos pasadizos que estaban inundados a lo largo de la cueva, la cuarta más larga de Tailandia con unos diez kilómetros de longitud y frecuentes cambios de nivel.

Los equipos han utilizado unas 20 bombas de extracción para reducir el nivel del agua en las partes más anegadas, unas tareas que se han visto dificultadas por el temporal de lluvia que azota la región y problemas mecánicos.

Sin embargo, fuentes oficiales aseguran que los escolares y el monitor podrían permanecer en la gruta "meses" antes de poder ser sacados al exterior. "Vamos a enviar comida para al menos cuatro meses y les enseñaremos a los 13 como bucear, mientras continuamos drenando el agua que inunda las galerías de acceso la cavidad donde permanece atrapado el grupo", indicó en un comunicado el capitán Anand Surawan, de las Fuerzas Armadas tailandesas, recogen medios locales.

Según la versión oficial, los desaparecidos se internaron el 23 de junio en las galerías tras un entrenamiento cuando una súbita tormenta comenzó a inundar la cavidad e impidió su salida.

Ante la dificultad del acceso subterráneo, las autoridades también rastrean la densa jungla de la montaña en busca de entradas alternativas a la gruta.

Alivio nacional

El suceso ha sido seguido en directo por la televisión tailandesa y los internautas llevaban días sin hablar de otra cosa.

Este mismo lunes se organizó una ceremonia en la escuela de los niños. "Déjenlo volver para jugar al fútbol con nosotros, lo echamos de menos", imploró Tilek Jana, de 14 años, uno de los 200 niños congregados y cuyo amigo Prajak está entre los desaparecidos. "Yo rezo todas las noches para que estas 13 vidas sean rescatadas", agregó Jakkrit Muenghong, uno de los profesores.

Decenas de buzos, incluyendo efectivos internacionales, están movilizados desde hace más de una semana.

Equipos de especialistas llegados de Australia, Reino Unido, Japón y China, así como unos 30 soldados estadounidenses, se desplazaron hasta esta remota zona montañosa para apoyar a los equipos de rescate tailandeses.

Supervivencia

Ben Reymenants, un rescatista holandés que forma parte del equipo internacional, reiteró que encontrar a los menores y a su entrenador con vida escapa de lo común.

"Obviamente están muy débiles, pero están todos vivos y han estado sentados en un pedazo de roca en un espacio reducido durante unos diez días, así que eso es un milagro", dijo.

Según explicó, el lugar donde se encontraban tiene una temperatura relativamente cálida, de unos 26ºC, lo que evitó una posible hipertermia o hipotermia.

Asimismo, aunque el agua de la inundación que los rodea no es potable, sí lo es la que cae a chorros por las paredes de la cueva, que fue fundamental para impedir que se deshidrataran.

Según Reymenants, otro de los factores que ayudó a su supervivencia es que los niños, por su composición anatómica, pueden sobrevivir más tiempo sin alimentos.

No obstante, Ricky Greenwald, fundador y director del Instituto de Trauma Infantil en Massachusets, EE.UU. explicó que la supervivencia no evita que el trauma sufrido por estos menores pueda ser similar al de personas que regresan de una "experiencia de guerra" y que pueden necesitar ayuda psicológica para su recuperación.

Pero ahora que han sido encontrados, otra de las grandes preguntas es de qué modo podrán rescatarlos si todo a su alrededor está inundado, ninguno de los menores sabe nadar o bucear y, según los rescatistas, esperar que bajen las aguas o enseñarles a sumergirse podría ser una tarea de varias semanas.

Estas son algunas posibilidades del futuro rescate:

1. Buceando

"La opción de sacarlos buceando es la más rápida, pero también la más peligrosa", explica Anmar Mirza, coordinador nacional de la Comisión de Rescate de Cuevas de Estados Unidos.

Edd Sorenson, coordinador regional en Florida de la Organización Internacional de Recuperación de Cavernas Submarinas, coincide en que la opción del buceo es "extremadamente peligrosa", por lo que la consideraría como "un último recurso". "Con ese tipo de condiciones extremas es muy fácil y muy probable que se aterroricen y puedan acabar con su vida o la de los rescatistas", señala.

2. Perforación

Desde el inicio de las tareas de rescate, las autoridades intentaron perforar agujeros en las paredes de la cueva para ayudar a drenar parte del agua de la inundación, aunque el gran grosor de la roca obstaculizó los esfuerzos.

Algunos consideran que esta podría ser otra de las estrategias para el rescate, pero se necesitarían construir nuevos caminos sobre la superficie de las cuevas para acomodar el pesado equipo de perforación necesario para atravesar la roca.

Además de eso, Mirza explica que se necesitaría haber realizado una inspección de las cavernas antes de poder empezar a perforar. De lo contrario, se podrían producir derrumbes o perforar en lugares no indicados. "Parece fácil, pero en realidad es muy difícil. Es como buscar una aguja en un problema de pajar".

3. Esperar

El gobernador de Chiang Rai, Narongsak Osottanakorn, anunció que continuarían drenando el agua de la cueva y enviarían médicos y enfermeras para supervisar la salud de los niños y su entrenador.

De hecho, Reymenants, el rescatista holandés que forma parte del equipo internacional, indicó que dos buzos médicos se ofrecieron para pasar la noche con ellos.

"Si los médicos dicen que la condición física de ellos es lo suficientemente buena como para ser movidos de allí, los sacaremos de la cueva", afirmó Osottanakorn.

Pero Mirza considera que la salud de los menores y su entrenador es "una preocupación seria". "Después de nueve días sin comida, tienes que observar su ingesta de alimentos", añade.

Las personas privadas de alimentos por largo tiempo pueden sufrir efectos negativos si no se supervisa su alimentación y sufrir trastornos como insuficiencia cardíaca o, incluso, un estado de coma.

Mirza opina que si el grupo está en terreno elevado a salvo de las inundaciones y se les puede abastecer de alimentos y agua, esa podría ser una buena opción por el momento.

Sorenson coincide en este punto. "Creo que sería mejor llevarles alimentos, agua, sistemas de filtración u oxígeno, si el espacio donde están lo requiere", opina.

"Tienen luces y esperanzas ahora, así que creo que hay que esperar, siempre y cuando puedan obtener suministros allí para que estén cómodos y calientes, alimentados e hidratados", concluye.