“Tenemos fe en que se salvarán porque son fuertes”

Los compañeros de colegio de los menores atrapados en una cueva de Tailandia desde hace días les envían un mensaje de esperanza

La vida sigue en el colegio Prasitsart de Mae Sai, donde estudian seis de los doce niños atrapados en una cueva de Tailandia con su entrenador de fútbol. Tras la conmoción por su desaparición, sus alumnos confían en su rescate. "Aunque estamos muy tristes, tenemos fe en que se salvarán porque son fuertes", contaba una niña de 13 años, Chiraphon Wisutthisen, amiga de un atrapado, Duangpetch Promthep, de su edad. Apodado «Dom», juega de delantero y es el capitán del equipo «Moo Pa» («Jabalíes»).

Su pérdida hace dos semanas, y su hallazgo el lunes, han roto la rutina de esta ciudad fronteriza con Birmania. Junto a la entrada a la cueva de Tham Luang, donde se ha montado el campamento de salvamento, el otro epicentro del drama es la escuela de Prasitsart. Con 3.000 alumnos, este colegio público se ubica en el centro de Mae Sai, junto a la oficina gubernamental, el hospital y un mercado.

Ataviados con uniformes marrones y pañuelos al cuello a lo «boy scouts», los estudiantes salían ayer de clase con la alegría del viernes y la preocupación por el destino de los «Jabalíes», que entrenan en un campo contiguo donde hoy aterrizan los helicópteros de salvamento.

Formado por niños de minorías étnicas y familias humildes, este club tiene equipos de 13, 16 y 19 años y no solo juega al fútbol. Entre las actividades que organizan destacan excursiones como la que llevó al grupo a la cueva. No era la primera vez que su entrenador, un antiguo monje budista de 25 años llamado Ekapol Chantawong, los metía en una caverna, ya que en Facebook aparece con los chicos bañándose en cascadas y haciendo rutas en bicicleta.