Tips de qué hacer (y qué no) para disfrutar cuando viajes a Dubái y no pasarla mal

¿Puedes beber alcohol? ¿Y pasear de la mano con tu pareja por la calle? ¿Se puede llevar la cabeza descubierta? ¿Es buena idea ir en familia? ¿Es tan caro como se dice?

Se habla mucho sobre Dubái. Mucho. Se asocia a lo grande, al lujo, a las compras, a lo artificial, al petróleo, a la religión, al clima... Por eso mismo, es uno de esos destinos que nunca deja indiferente. Se quiere o se detesta. No hay términos medios. Lo que sí es verdad es que, como todo en la vida, hay que probarlo para saberlo.

En 2017 Dubái -que es uno de los siete emiratos que conforman los Emiratos Árabes Unidos- fue el cuarto destino más visitado del planeta. Si vas a estar menos de 90 días no necesitas visado, no te has de vacunar, hablan el inglés perfectamente, es una ciudad muy segura (casi no hay robos) y existe mucha frecuencia de vuelos desde Argentina, ya que Emirates, una de las mejores compañías del Golfo, tiene buenos precios para conectar con Asia.

Ah, y al contrario de lo que pasa en muchísimas otras ciudades, los taxis son muy baratos. Esto hace que sean una forma muy práctica de moverse por la ciudad (ah, puedes encontrarte atascos con frecuencia, por lo que -si te interesa- también tienen un metro sin conductor muy moderno). El motivo por el que moverse en coche o taxi es tan barato es que la gasolina cuesta unos 30 céntimos de dólar por litro.

Aeropuerto de Dubai

Beber alcohol

En una palabra, sí. Dubái tiene una vida nocturna masiva. Con bares como el Gold on 27 en el rascacielos Burj Al Arab -el que tiene forma de vela- y en el at.mosphere´s lounge, en el Burj Khalifa (a 828 metros de altura, el más alto de la historia), Dubai ofrece algunos de los lugares más exagerados del planeta. Los fines de semana, los extranjeros que residen allí acuden a los restaurantes para disfrutar de los brunchs con champán. Las damas pueden incluso beber gratis la mayoría de las noches de la semana gracias a los especiales Ladies Nights.

Eso sí, cuando se trata de beber, hay cosas que es necesario tener en cuenta. Una vez en Dubái, no podrás comprar alcohol si no tienes una licencia de alcohol. Puedes comprar algo de alcohol en el Duty Free del aeropuerto, pero la cantidad exacta variará dependiendo del país de origen. No lleves ni bebas alcohol en lugares públicos (como playas o parques). Tampoco te metas en líos, discusiones o peleas; es ahí justamente en donde las cosas comienzan a ponerse feas y es cuando en general los turistas son arrestados si coincide que llevan alcohol.

Burj Khalifa, el edificio más alto del mundo 

Hay que ser siempre muy cuidadoso y respetuoso con su cultura y su forma de vivir, tratar de mantenerse con clase y saber estar, y mantener las bebidas en los lugares exclusivamente donde se sirven.

Cubrirse

La regla de oro a seguir cuando aterrizas en Dubai es ser respetuoso. Es un país musulmán, ya sabes. En general, debes cubrir tus rodillas y hombros. Esto varía según dónde te encuentres y lo que estés haciendo. En los brunches típicos de la ciudad, la gente se viste como si estuvieran en Los Ángeles. En los centros comerciales, verás de todo, desde pantalones cortos hasta abayas (la abaya es una túnica larga hasta los pies que se usa sobre la vestimenta en los países árabes y en el norte de África. Según las normas del Islam, se debe completar con un hiyab un pañuelo para cubrir la cabeza). En los bares, los extranjeros se visten normalmente para salir. En los edificios del gobierno (por ejemplo, si necesitas obtener una vacuna), la sugerencia es -una vez más- que hay que ser y vestir lo más respetuosamente posible.

Centro comercial de Dubái 

"No es muy común ver vestidos cortos, hendiduras, hombros al descubierto y mini-shorts en lugares públicos", dice la instagramer Natalia Shustova. "Yo recomendaría usar pantalones vaqueros y una parte superior, o vestidos largos y cubrir tus hombros si vas de compras." La gente usa trajes de baño en las playas del hotel y en muchos clubes de playa de Dubái. También se les permite en las playas públicas como Kite Beach. Simplemente mantén un ojo alerta para detectar los signos rosados brillantes que designan nuevas zonas para familias en áreas selectas -éstos exigen a las mujeres cubrirse completamente-.

Ir con la familia

Desde luego que es buena idea. "Mientras que Dubái tiene una reputación de ser una ciudad de fiesta y un punto muy potente para ir de compras, las familias también encontrarán una enorme cantidad de cosas qué hacer", dice Helen Farmer de The Mothership. "Desde las playas libres y los grandes parques hasta los acuarios, los parques acuáticos y las montañas rusas, te costará poder estar en todos lados."

Una playa pública de Dubái 

Las actividades para entretener a las familias en Dubái no hace más que crecer año tras año. Recientemente se han inaugurado IMG Worlds of Adventure (la zona de entretenimiento más grande del mundo), el parque acuático Wild Wadi, Aquaventure en The Atlantis, parques de trampolines como Bounce, el Acuario de Dubái, Ski Dubai, Legoland y muchas otras actividades para que los niños acaben agotados de tanto divertirse.

Si piensas que todo es tan caro que no vale la pena ni planteárselo, hazte con una copia de The Entertainer en cualquiera de los muchos centros comerciales de Dubái. Se trata de un libreto que contiene vales, ofertas y muchos descuentos para las actividades familiares más populares.

Ajustar el presupuesto

Con su amor por el esplendor, lo brillante, el glamour, y los brunchs a 120 euros, es fácil quedarte rápidamente sin banca en Dubái. Pero la ciudad no tiene por qué romper tu banca.

"Dubái no es barato pero tampoco supercaro", dice Michelle Karam, escritora de viajes y estilo de vida con Travel Junkie Diary. "Es un lugar donde se obtiene exactamente lo que se paga." Para opciones más asequibles, recomienda la playa libre de Kite, visitar el desierto sin guía turístico, y disfrutar de una buena barbacoa al atardecer con amigos.

Vista de las fuentes de Dubai  

"Los viernes, pásalo en grande en de Ripe Market en Zabeel Park. Tiene una variedad de cocinas y tiendas de concepto pop-up, con una entrada de cinco dirhams (1 euro aproximadamente)", añade. "Al primer lugar que iría es al Dubai Miracle Garden. Es realmente barato y muy bonito", dice Mitch Hyde de AdventureFaktory. "Luego camina por el antiguo zoco y prueba de navegar en un crucero dhow (vela latina) por el río de Dubái por un solo dirham."

Al anochecer, Hyde recomienda dirigirse a la fuente de Dubái para contemplar un espectáculo de agua gratis con el extraordinario rascacielos Burj Khalifa de telón de fondo. Siéntate a una mesa al aire libre -si puede ser en los mejores asientos- en el restaurante Baker Spice.

Para ahorrarte dinero en habitaciones de hotel y en vuelos, échale un vistazo a la posibilidad de viajar a Dubái durante sus meses de verano, que son más tranquilos (generalmente de abril a septiembre). El calor afuera será sofocante, es cierto, pero el entretenimiento en los interiores como los centros comerciales o Ski Dubai se está muy a gusto.

Seguridad

Zoco de Dubái 

"Muy a menudo me lo preguntan", dice Fatima Makhlouf, una extranjera de larga duración en Dubái. "Yo procedo de Copenhague, y puedo decirte que Dubái es probablemente una de las ciudades más seguras del mundo. Puedes dejar tu bolsa Chanel en un carrito de compras mientras buscas a tu hijo en la sección de golosinas", asegura. "Lo que me encanta es que puedes vestir lo que te dé la gana y nunca ir demasiado o poco cubierta".

Amanda Rushforth, de The Bikini Society, está de acuerdo. Ella es una niña de la tercera cultura (TCK o third culture kid es una persona que ha pasado una parte significativa de sus años de desarrollo fuera del país de origen de sus padres). "Dubái te da una increíble sensación de seguridad. La policía siempre está a la vista y deseando ayudar en lo que sea, y siempre hay un montón de gente alrededor que te echará una mano en caso de que alguna vez lo necesites. Es una ciudad que no duerme".

Viaje de enamorados

De nuevo, estamos hablando de una sociedad musulmana y, como resultado, compartir una habitación con alguien del sexo opuesto es, técnicamente, ir contra la ley de Dubái, a menos que estés casado o sea un familiar. La mayoría de los hoteles están acostumbrados a tratar con extranjeros y tienden a hacer la vista gorda. Eso sí, necesitarás mostrar los pasaportes al registrarte, pero tener apellidos diferentes suele aceptarse.

Demostraciones públicas de afecto, como besos, no se permiten en público. Sostener las manos está permitido para las parejas casadas, pero de nuevo es mejor no jugar con la interpretación y respetar sus formas de ver la vida.

La vieja ciudad

Si ya has tenido suficiente con los excepcionales rascacielos y de sus increíbles islas artificiales, pon rumbo al Dubai Creek (la ría natural que se adentra unos 10 kilómetros). Esta parte de la ciudad se desarrolló cuando la ciudad era un centro comercial. Hoy está repleto de restaurantes boutique, centros culturales, zocos con mucha vida - de oro o especias - y restaurantes étnicos escondidos entre bloques de apartamentos.

Tradicionales abras en aguas de Dubái 

"Móntate en un Abra -una especie de taxi acuático- a lo largo de la ría hasta el café de Creekside", aconseja Andrew Marty, co-fundador de la comunidad The Travel Hub. "Tiene platos locales y fusiones con platos continentales. La french toast -tostada francesa- se sirve con sabores de dátiles y granadas -hay que probarlo sí o sí-. Desde aquí puedes proseguir el camino a través del caótico zoco de ropa y, a continuación, explorar las antigüedades en el museo Al Fahidi Fort".

"Desde el fuerte puedes hacer un salto al Arabian Tea House Cafe. Sirve especialidades del Medio Oriente y 100 muestras diferentes de variedades de té. También podrás fumar la pipa shisha con uno de los muchos sabores afrutados que hay disponibles, como se hacía tradicionalmente varios años atrás en Oriente Medio", propone Marty.

Puesta de sol frente al skyline de Dubái