Trump asegura que “la Bolsa quebraría” si sufre un “impeachment”

25.08.2018

Acusa al fiscal general de "no tomar el control del Departamento de Justicia"

El presidente Donald Trump, en la Casa Blanca - REUTERS

La posibilidad de que Donald Trump sea sometido a un "impeachment", el procesamiento en el Congreso, sobrevuela en EE.UU. en la semana más negra desde que alcanzara la Casa Blanca. El que fuera su abogado durante una década, Michael Cohen, le implicó en un delito de financiación electoral ilegal, relacionado con el pago a dos mujeres -una modelo de Playboy y una actriz porno con las que mantuvo relaciones- para comprar su silencio antes de las elecciones. Y su director de campaña, Paul Manafort, fue condenado por ocho delitos relacionados con evasión fiscal, como parte de la investigación del fiscal especial Robert Mueller sobre el supuesto complot de la campaña de Trump con Rusia.

El inicio del "impeachment" depende de los legisladores y de su cálculo político -hay elecciones al Congreso este otoño-, pero el presidente de EE.UU. ofreció su visión particular sobre el procesamiento. Lo hizo en una entrevista en su canal de televisión más favorable, Fox News, en la que negó que cometiera ningún delito y desechó la posibilidad de que sea procesado. Incluso aseguró, de forma incorrecta, que los delitos de financiación electoral que Cohen reconoció no lo son.

"No sé cómo quieres procesar a alguien que está haciendo un gran trabajo", dijo, de forma sorprendente, como si una supuesta buena gestión gubernamental le ofreciera inmunidad. "Te digo algo: si paso por un "impeachment", creo que la Bolsa quebraría, creo que todo el mundo sería muy pobre", añadió.

En la entrevista, volvió a dar respuestas contradictorias sobre si estaba al corriente de los pagos a esas mujeres -en abril dijo que no sabía nada de ellos, ahora dice que lo descubrió después-, negó que él coordinara esas operaciones y trató de caracterizar a Cohen como alguien al que solo veía "a veces". En la víspera, Trump aseguró que Cohen "se inventó" que él coordinara y dirigiera esos pagos y ayer dijo que esa cooperación con la justicia -conseguir una reducción de condena a cambio de dar información- "debería ser ilegal".

Contra Sessions

La mayor agresividad se la guardó para su fiscal general, Jeff Sessions, al que apunta para explicar el acorralamiento legal que sufre. "Obama tuvo una violación electoral enorme, pero tenía otro fiscal general", deslizó, sin explicar que en aquella ocasión no hubo un delito, sino una sanción administrativa por faltas en el registro de donaciones a su campaña. "Puse a un fiscal general que nunca tomó el control del Departamento de Justicia". "La única razón por la que le di el trabajo fue porque sentía que era leal, fue de los primeros en apoyarme", añadió, exasperado por la incapacidad, obvia en un sistema con separación de poderes, de controlar la acción de la justicia.

Sessions, a quien Trump ataca cada vez que tiene un problema legal, no pudo evitar responder ayer al presidente: "Mientras que yo sea fiscal general, las acciones del Departamento de Justicia no se verán influenciadas de forma inapropiada por motivos políticos".