Un alivio en medio de la incertidumbre: los servicios de Netflix y Spotify se mantienen, todavía, en pesos

06.09.2018

Los servicios de streaming de música y video cobran sus servicios en pesos, tal como fueron contratados. Las razones de las interpretaciones erróneas

Aunque el dólar haya cruzado la barrera de los $40 sobre el final de agosto, los servicios de streaming de video y música más populares de la Argentina, Netflix y Spotify, continúan manteniendo las tarifas que venían cobrando en pesos contratadas por sus clientes en estas latitudes.

Si bien se trata de prestaciones que cotizan originariamente en dólares, que se mantengan en los precios contratados será una ayuda para el vapuleado bolsillo del argentino medio: podrá seguir viendo películas en casa y atracándose con series cada vez que lo desee. O, al menos, hasta nuevo aviso.

Netflix volvió a informar que desde agosto de 2017 el servicio en la Argentina se paga en pesos. Y, de hecho, es lo que se ve en su página institucional. El valor del abono, en pesos, se mantiene desde septiembre de ese año cuando la compañía informó de manera directa de la actualización a sus clientes.

En aquel entonces, el dólar rondaba los $17 pesos. Un año más tarde, y con una divisa en torno a los $37,40, según el cierre de la cotización del Banco Nación del último viernes, el costo del abono se mantiene.

¿Por qué la confusión sobre el costo del abono de Netflix cuando aumenta el dólar? Como el servicio se paga mediante tarjeta de crédito suele ocurrir que muchos usuarios consulten sus resúmenes antes del cierre de cada mes.

Varios bancos deciden colocar, en esa instancia, en costo en dólares por tratarse de una transacción internacional. Es ahí donde, al hacer su conversión del dólar del día, se ven las diferencias, de un día o de un mes al otro. Pero luego, al emitir el resumen final de tarjeta de crédito, lo pasan a pesos, al mismo valor en que se vende el abono del plan contratado desde hace un año.

Si un cliente revisa su último resumen verá que el costo del abono contratado se mantiene. Y si recuerda lo que vio en la consulta del home banking, seguramente algunas veces vio que ese costo estaba en torno a los u$S9, cuando el dólar cotizaba a $18, y que cayó en torno a los u$s6 cuando ya orillaba los 30 pesos.

Hasta ahora no hay novedades de que vaya a haber cambios en los abonos que cobra la compañía de streaming por sus servicios. Pero en caso de haya un ajuste será la propia Netflix la que lo informe a los clientes, tal como lo ha venido haciendo hasta ahora.

Uno de sus últimos comunicados respecto de precios fue el de mayo pasado cuando dio cuenta de la aplicación del IVA por parte de la AFIP a los servicios digitales pero que no afectaría los valores de los abonos.

La misma situación cabe a Spotify. La compañía ofrece dos planes pagos: uno básico a $69, y otro Premium, a $103,5 por mes. En los últimos meses, y producto de la devaluación del peso, el monto que cobra la compañía se ajusta, a la baja, en dólares.

Así, un cliente que en el resumen de julio pagó por el servicio Premium u$s3,7, pagará en el resumen correspondiente de agosto -a vencer, ahora, en septiembre- u$s3, 54, según se pudo saber de los resúmenes que reciben los clientes de la compañía. Es decir, se ajusta el valor en dólares para respetar el contrato en pesos.

Decisiones de impacto

Las vicisitudes sobre el dólar fueron una preocupación inmediata para los argentinos conectados online, que en los últimos años han contratados estos servicios de manera masiva.

"Si bien no hay datos oficiales, y teniendo en cuenta que hay múltiples cuentas y usuarios y claves compartidas, las estimaciones indican que podrían haber unos 3 millones de abonos de Netflix en la Argentina, aproximadamente", dijo a el analista Enrique Carrier.

Una misma mirada aplica al caso de Spotify sobre el que, se calculan, habría más de 1 millón de usuarios que pagan sobre ese abono.

Es decir, que estos servicios ya acumulan más de 4 millones de abonos en el país, razón por la que un aumento del dólar pone en alerta a sus clientes y, de ahí, el reflejo de esta situación queda tan de manifiesto en las redes sociales.

Las fluctuaciones del dólar se ven reflejadas de todos modos. O bien porque al consultar el home banking algunas entidades financieras van incluyendo esa variación o bien porque colocan la cifra final en dólares en el resumen que, producto de la devaluación del peso, se ajusta a la baja.

Lo concreto es que las compañías están manteniendo, al menos hasta ahora, el precio contratado en pesos con cada uno de sus usuarios. Y si hay algún cambio en la política tarifaria será comunicada de manera oficial y uno por uno, tal como ha venido ocurriendo hasta ahora.

Otros servicios de internet, menos populares pero usados masivamente, como bien podría ser un servicio de alojamiento en un servidor del exterior, el aumento de la capacidad de almacenamiento de Google, o el abono anual de la Play Station, ya vienen propuestos en dólares.

En esos casos, el costo del servicio se paga en dólares y el monto final a abonar será el del valor que tenga la moneda en la fecha de vencimiento.

Las especulaciones que se vieron sobre cuánto costaría uno u otro servicio con el aumento del dólar haciendo reconversiones sobre cotizaciones de dólares anteriores no hizo más que aportar confusión a unas tarifas que, por ahora, se mantienen en pesos, tal como viene ocurriendo desde hace largos meses.