Xi Jinping expresa su firme apoyo a Corea del Norte, según Pyongyang

Los medios oficiales norcoreanos han asegurado que el presidente chino Xi Jinping, que se entrevistó ayer con el líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, expresó su "firme apoyo" a la "postura" de este último país respecto al proceso de "desnuclearización de la Península coreana", en otro signo más de la renovada alianza que han establecido las dos naciones.

Kim Jong-Un y Xi Jinping brindan juntos en Beijing. AFP

Según la agencia norcoreana KCNA, ambos dirigentes mostraron un total "consenso" en las conversaciones en torno al actual proceso de negociación. En lo que constituye su tercer encuentro con Xi Jinping desde marzo, Kim Jong Un declaró que Corea del Norte cooperará con China "en el proceso de apertura de un nuevo futuro en la Península coreana y en la región" y se comprometió a continuar consolidando las relaciones bilaterales.

El jefe de Estado chino ofreció una pomposa ceremonia y un banquete para agasajar a sus huéspedes -Kim llegó acompañado de su esposa y gran parte de la cúpula norcoreana- para certificar en imágenes el estrecho vínculo que mantienen ahora las dos naciones, tras años de distanciamiento.

Durante un discurso, Xi Jinping se dirigió de forma indirecta a EEUU incidiendo en su "voluntad de demostrar a la totalidad del mundo la relación invencible entre los dos países". "No importan los cambios (que se produzcan) en la situación internacional, las relaciones entre China y Corea del Norte no cambiarán y el apoyo de China a Corea del Norte no cambiará", agregó Xi. Como opinaba el diario surcoreano Joongang, "el proceso de desnuclearización parece estar siguiendo la hoja de ruta china", un plan que eclipsa la posible influencia de Washington y resquebraja la llamada política de "máxima presión" que abanderaba Donald Trump.

Flexibilización inmediata

Pese a que el presidente norteamericano ha insistido en que las sanciones internacionales no se modificarán hasta que Pyongyang finalice su "desnuclearización" lo cierto es que tanto China y Rusia sostienen una postura totalmente diferente y abogan por su flexibilización inmediata. Desde hace semanas, las informaciones que llegan desde la frontera entre China y Corea del Norte indican que la aplicación estricta del bloqueo internacional por parte de Pekín ya es historia, algo que hasta el propio Trump reconoció en Singapur.

Pekín ha reactivado el intercambio comercial con el país vecino, reforzando los vuelos y la afluencia de turismo, lo que supondrá una notable inyección de divisas para la precaria economía norcoreana .En este sentido, Xi Jinping afirmó durante su encuentro con Kim Jong Un que su país "apoyará el desarrollo económico" de Corea del Norte respetando las "condiciones que mejor se amolden a su condición".

Algunos analistas han indicado que la cercanía entre Pekín y Pyongyang constituye un nuevo y enésimo brete para los intereses políticos de EEUU. Pekín apoya el reclamo de Pyongyang -y de algunos sectores surcoreanos- respecto a la suspensión de maniobras militares en la Península, donde estén presentes las fuerzas estadounidenses e incluso la petición de que Washington retire a los 28.500 soldados que mantiene instalados en el territorio de Corea del Sur, algo que Trump apoyó durante su campaña electoral.

Citada por la agencia Afp, Bonnie Glaser, analista del Centro de Estudios Internacionales y Estratégicos de Washington, todo este proceso constituye una enorme victoria estratégica para Pekín. "Los chinos piensan desde hace tiempo que el hecho de desalojar a las tropas estadounidenses de la región será clave para la disminución de su influencia y la aceleración de una región más centrada en China", opinó.