ECONOMÍA


Así lo confirmaron fuentes de la autoridad monetaria. El directorio fijó un tope del 55% a las tasas que los bancos cobran por los saldos impagos de las tarjetas de crédito que, según informes que circularon en la Casa Rosada -y provocaron el enojo del presidente Alberto Fernández- llegan hasta el 200% anual.

A través de la Procurador del Tesoro, como representante del Estado que es acreedor, avaló que la empresa sea intervenida y que se desplacen a los directores de la familia Macri. La deuda de la empresa lleva 18 años sin solución.