SOCIEDAD


No importa de qué cultura se trate ni de la época que sirva de contexto para nuestro discurso porque todas las personas reímos igual. Es un gesto sencillo, pero que de alguna manera nos hermana incluso con aquellos que creemos que son muy distintos a nosotros. Curioso, ¿verdad?

La Navidad cambia el cerebro de las personas, ya que las modificaciones en el entorno estimulan o inhiben la producción de diferentes neurotransmisores: dopamina, serotonina, cortisol, adrenalina, oxitocina, etc.

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