¿Cuáles son los beneficios de
bailar?
La música es
como un buen libro: nos permite evadirnos de la realidad, nos invita a
profundizar en la mente, a sentir emociones nuevas, agudiza nuestra
concentración, nos ayuda a relajarnos y estimula nuestro cerebro. En ocasiones,
mientras escuchamos música, sentimos el impulso de mover los pies, las caderas,
dar un giro. Si cuando ponen esa canción que tanto nos gusta, nos dejamos
llevar y lo damos todo en la pista de baile, o en el salón de casa. Dejar que
estas emociones o sensaciones fluyan con el baile puede ser muy beneficioso
para nuestra salud física y mental.
¿Por qué deberíamos bailar?
El baile nos
permite sentirnos más libres, más desinhibidos y, sobre todo, más felices.
Bailar tiene muchos beneficios para nuestra salud, y no solo físicos. Por eso,
algunos investigadores han estudiado cómo el baile nos ayuda a superar momentos
de estrés, ansiedad o depresión. En definitiva, por qué nos hace más felices.
Los estudios
(que, aunque distintos, perseguían el mismo objetivo: demostrar los beneficios
del baile en nuestra salud mental) proceden de las universidades de Columbia,
Derby, Nueva York, Deakiny y Örebro. Los equipos de investigación que los han
llevado a cabo han llegado a las mismas conclusiones: el baile es sumamente beneficioso
para nuestra estabilidad emocional.
Las
universidades sueca e inglesa se centraron en cómo influía el arte de bailar en
pacientes que sufrían depresión, estrés y ansiedad. En el caso de la nórdica,
los sujetos de estudio eran adolescentes que, además, padecían otras dolencias
físicas, como dolores de espalda o de cuello. Para realizar la investigación
los sujetos asistían a clase de baile de manera habitual durante un tiempo
determinado. Cuando finalizó el experimento el equipo pudo comprobar que no
solo se encontraban mejor emocionalmente gracias a bailar, puesto que los
síntomas psicológicos que sufrían habían disminuido de manera importante, sino
que decían sentirse más felices.
A la misma
conclusión llegaron los investigadores de la universidad australiana, así como
los de la universidad neoyorquina. En el caso de esta última, los sujetos del
estudio eran niños menores de 5 años, para los que el baile era sinónimo de
felicidad y alegría, ya que les generaba emociones positivas que hacían que estuvieran
más contentos.
El porqué es
bien sencillo: cuando bailamos liberamos endorfinas, que son las hormonas de la
felicidad. En realidad, son unos neuro-péptidos que nuestro cuerpo genera y que
son los responsables de que nuestra sensación de tristeza y dolor disminuya y
nuestra sensación de alegría, felicidad y bienestar aumente. Por eso, cuando
bailamos, como cuando reímos, somos más felices.
Pero los
beneficios del baile van más allá del aspecto hormonal o biológico de nuestro
organismo. Bailar no deja de ser una actividad social. Con el baile nos
desinhibimos, bromeamos, cantamos, nos socializamos con otras personas, nos
movemos al son de la música. Por ello, bailar, como leer o escuchar música,
estimula también nuestro cerebro. Seguir el ritmo de la música mientras
bailamos favorece la coordinación motora. Y relacionarnos con otras personas
cuando nos movemos al compás de la música nos hace ser más abiertos
socialmente.