Algunas
personas se sienten un poco atormentadas con la idea de aumentar de peso
después de dejar de fumar. Aunque esta preocupación es completamente normal, ya
que, al dejar de fumar, existen muchos factores que pueden inducir a aumentar
un poco de peso, la realidad es que las investigaciones han demostrado que la
cantidad promedio de peso es solo de cuatro a cinco kilogramos durante cinco
años.
Además,
debemos tener en cuenta que, cada persona reacciona de manera completamente
diferente a dejar de fumar. Por otro lado, los estudios muestran que, a largo
plazo, el peso corporal promedio de las personas que han dejado de fumar es muy
similar al de las personas que nunca han fumado. No dar el paso por miedo a
engordar es una mala decisión debido a todas las consecuencias mentales y
físicas que crea este mal hábito. Pero, ¿por qué dejar de fumar engorda? Y,
¿cómo podemos dejar de fumar sin engordarnos?
¿Por qué se engorda al dejar
de fumar?
Aunque esto no
suceda en todos los casos, algunos de los factores que pueden influenciar en el
aumento de peso al dejar de fumar son los siguientes:
- Padecer de estrés: Son muchas las
personas que pueden recurrir a fumar como un método para 'aliviar' el estrés.
De hecho, este mal hábito puede ser inconsciente para la mayoría de casos. Al
experimentar de un mayor estrés, nuestros niveles de cortisol aumentan y pueden
acabar haciendo que consumamos más alimentos o que estemos demasiado cansados
para realizar ejercicio físico. Estos factores pueden hacer que las personas
aumenten ligeramente de peso.
- Comer más: En algunos casos, las personas
pueden experimentar ciertos cambios en sus hábitos alimenticios cuando dejan de
fumar. Este aumento del hambre puede estar relacionado con una especie de
síndrome de abstinencia. Ante ello, debes tener en cuenta que las
investigaciones apuntan a que estos patrones de alimentación acaban volviendo a
la normalidad.
- Efecto de la nicotina en el cuerpo: La
nicotina es la sustancia más adictiva que podemos encontrarnos en el humo del
tabaco. Esta sustancia acelera el sistema de procesamiento de alimentos del
cuerpo, es decir, nuestro metabolismo. Por lo tanto, cuando las personas dejan
de fumar, el metabolismo se ralentiza, por lo que acaban quemando menos que
cuando fumaban. Esto podría explicar por qué existen casos en los que algunas
personas que dejan de fumar aumentan de peso, aunque no coman más de lo normal.
Estos son
algunos de los motivos por los que puede ocurrir que dejar de fumar engorde.
Aun así, debes tener en cuenta que esto no sucede en todos los casos, y aunque
suceda, el aumento de peso suele ser muy leve. Además, existen muchos
beneficios de dejar de fumar, por lo que siempre será la mejor decisión.