Descontento y respeto por las
penas
Tras conocerse
la sentencia, la abogada de Dominique Pelicot, Béatrice Zavarro, ha señalado
que su cliente no descarta apelar el fallo. "No podemos criticar una
decisión de la Justicia, lo único que podemos hacer es apelar y nos vamos a
tomar los diez días que tenemos por delante para determinar si queremos volver
a un juicio con un jurado popular", ha señalado la letrada ante la
prensa.
Zavarro ha
dejado entrever su descontento con las sentencias pronunciadas por el tribunal,
que convierten a su cliente en el "director de orquesta" y a
los otros 50 acusados en "músicos" secundarios. "El
tribunal ha diferenciado entre mi cliente y el resto de los músicos",
ha asegurado la letrada.
Gisèle
Pelicot, por su parte, ha mostrado su respeto "al tribunal y la
decisión", y ha recordado a todas las "víctimas no reconocidas"
de violación. La mujer, de 72 años, ha comparecido ante los medios congregados
en Avignon sobre las 13:00 horas.
En su
intervención, ha asegurado que siente una emoción "muy profunda"
y ha reconocido que el juicio ha supuesto "una prueba muy difícil"
para ella. En todo caso, ha señalado que "en ningún momento" se
ha lamentado de que fuera "un juicio público". Además, ha
agradecido a todas aquellas personas que le han apoyado durante el proceso.
También ha
tenido palabras de agradecimiento para sus abogados, los periodistas, las
asociaciones de ayuda a las víctimas, pero, sobre todo, para su familia, sus
tres hijos y sus cuatro nietos: "Ellos son el futuro y por ellos he
querido llevar adelante este combate".
A su salida
del Tribunal Penal de Aviñón ha sido aclamada con gritos de "Gracias
Gisèle" por la muchedumbre congregada en el exterior.
Las
diferencias entre las peticiones de la Fiscalía y las penas han provocado el
descontento de las cientos de personas que se han apostado desde primera hora
de la mañana en Aviñón para seguir el juicio y respaldar a la víctima. "Vergüenza
de Justicia", han gritado muchos de esas personas presentes, la
mayoría de ellas mujeres.
El presidente
del Tribunal Penal de Aviñon, Roger Arata, ha comenzado sobre las 09:45 horas
de este jueves la lectura de los veredictos de culpabilidad, para después
pronunciarse sobre las condenas de los 51 acusados.
La Fiscalía
pidió el pasado 27 de noviembre hasta 650 años de prisión por el total de los
delitos, que incluyen tanto violaciones como agresiones sexuales contra la
víctima, de 72 años, convertida en un símbolo feminista mundial por decidir que
el juicio fuera público "para que la vergüenza cambie de bando".
El exmarido y
cerebro del plan, Dominique Pelicot, de 72 años, —condenado a la pena máxima—
desde el inicio del proceso reconoció todos los hechos y aseguró que su
fantasía era "someter a una mujer insumisa".
Él abusó de
ella y la puso en peligro de muerte de 2011 a 2020, drogándola e invitando a
otros hombres a que la violaran.
Otro de los
acusados, Jean-Pierre Maréchal, admitió en el juicio los delitos, aunque jamás
tocó a Gisèle Pelicot, sino que replicó los métodos del principal acusado con
su propia esposa, quien también fue violada bajo los efectos de los
ansiolíticos por ambos hombres.
La menor pena
solicitada por la Fiscalía, de 4 años, es para otro hombre que solo está
acusado de agresión sexual, sin cargos de violación.
El resto, con
edades comprendidas de los 27 a los 74 años, se enfrentaban a solicitudes de
condenas que van de los 10 a los 20 años de cárcel por violación agravada.