La
presentación conjunta de todos los autos de la Fórmula 1 para esta temporada
tuvo un episodio particular con los abucheos al cuatro veces campeón mundial,
Max Verstappen, y al jefe del equipo Red Bull, Christian Horner. Al haberse
hecho el evento en el O2 Arena de Londres, los fanáticos locales se pusieron
del lado de su ídolo, Lewis Hamilton, que este año se sumó a Ferrari. Estos
hechos no pasaron inadvertidos para la Federación Internacional del Automóvil
(FIA).
La FIA
manifestó su repudio en un comunicado de prensa en el que destacó la
importancia de las rivalidades, pero subrayó que deben desarrollarse dentro de
un marco de respeto: "Las grandes rivalidades a lo largo de la historia del
automovilismo han contribuido a hacer de éste una experiencia tan emocionante
para los aficionados".
Sin embargo,
la FIA calificó de "decepcionante" la actitud del público hacia
Verstappen y Horner, enfatizando que ambos han realizado aportes significativos
al deporte. "Tanto Max como Christian han contribuido enormemente al deporte
que amamos. En la temporada que tenemos por delante no debemos perder eso de
vista", añadió.
Además de
condenar los abucheos, la FIA aprovechó la ocasión para reiterar su compromiso
con la lucha contra el abuso en el deporte, tanto en línea como en eventos
presenciales. Según detalló el organismo, lidera una coalición bajo la campaña
"unidos contra el abuso en línea", que busca combatir esta problemática
creciente en el ámbito deportivo.
En el evento,
Verstappen recibió la agresión verbal ni bien fue captado por las cámaras en el
acto, que fue transmitido en vivo y en directo. En la previa, el neerlandés
criticó esta clase de presentación y manifestó que hubiese preferido hacer la
propia por parte de su equipo. Max le ganó el título a Hamilton en la última
vuelta del campeonato 2021 y desde entonces los fanáticos del inglés arremeten
contra el competidor de 27 años.