Mientras se
agudiza la crisis de la industria pesquera, los aranceles del 10% impuestos por
Donald Trump para los productos argentinos amenazan con ser un golpe letal,
según advierten empresarios y especialistas del sector.
El panorama
dista diametralmente de los festejos de Javier Milei cuando se enteró del
porcentaje de aranceles que le impuso al país el presidente estadounidense y
que fueron los mismos que recibieron otros 124 países, entre ellos el Brasil de
Lula y la Colombia de Petro.
Lo concreto es
que, al ser Estados Unidos el tercer mercado en importancia para las
exportaciones de pescados y mariscos, la medida resulta un factor de alerta
extrema en las cámaras, que aún no cerraron paritarias en medio de una fuerte
caída de las descargas.
"Podría
ser el golpe final para un rubro que ya está al borde del colapso",
dijo el titular de la Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera
(Fulasp), Raúl Cereseto, que consideró que el incremento en las tarifas "podría
disminuir mucho más la competitividad y afectar negativamente a los productores
y trabajadores del sector"
Concretamente,
Cereseto considera que la medida podría derivar en cierre de empresas y un
aumento en el desempleo en las ciudades dependientes de la actividad pesquera.
En 2024,
Argentina exportó a Estados Unidos 30.331 toneladas de pescados y mariscos por
207,4 millones de dólares, lo que representó el 10,3% del total de las
exportaciones pesqueras y posicionando al país del norte en el podio de
destinos, detrás de España y China.
Por caso, la
merluza negra tiene a EE.UU como principal destino en 2024 con 1.445 toneladas.
La anchoíta también lidera el ranking de destinos con 1.054 toneladas, mientras
que, para la merluza hubbsi, es el tercer mercado con 7.525 toneladas
exportadas en 2024.
Esos datos son
insoslayables al medir el impacto de los aranceles de Trump en el complejo
pesquero nacional, donde se registraron despidos y cierres de plantas
procesadoras en las últimas semanas.
En el sector
sostienen que, si el arancel se traslada a precio, caerá el consumo en Estados
Unidos y, ante ese panorama, las empresas se verán ante la última alternativa
de bajar el precio de venta, algo que ven imposible de aplicar en un contexto
de crisis total
En el arranque
de 2025, los desembarcos cayeron un 7% a escala nacional y el mayor impacto se
registró en Mar del Plata, donde se descargaron en enero 5 mil toneladas menos
de pescado, un derrumbe cercano al 35% con respecto al mismo periodo de 2024.
Eso, en medio
de la bronca del sector con el gobierno de Milei por quedar afuera de la baja
de retenciones temporal que se aplicó a los granos.
Info: LPO