Sin acuerdo con el FMI, las
cuentas del BCRA no cierran
Según un
informe de la consultora C-P, este año la cuenta corriente presentará un
déficit de u$s19.000 millones. Las razones son fundamentalmente cuatro: la
reducción en el superávit de la balanza de bienes, la profundización en el
déficit de la balanza de servicios (no solo por el saldo negativo de turismo
sino también por un menor resultado en otros rubros debido a la apreciación
cambiaria), el sostenimiento del dólar "blend" y un pago de intereses
de deuda levemente inferior al de 2024.
En paralelo,
de acuerdo con las estimaciones de C-P, la cuenta financiera solo aportará
u$s6.000 millones. "Aún en un contexto de supuestos optimistas respecto
de la cuenta financiera pública y privada (aunque sin un acuerdo especial con
el FMI), los aportes de financiamiento difícilmente resulten superiores a los
del año que pasó", indicó la entidad dirigida por Federico Pastrana y
Pablo Moldovan.
Frente a la
escasez de dólares proyectada, el Gobierno se ve ante la imperante necesidad de
conseguir algún tipo de financiamiento adicional. El desarme del
"blend" y de la intervención directa del BCRA en la bolsa emergen
como la solución más al alcance de la mano para volcar al mercado oficial
divisas que hoy se destinan a intervenir las cotizaciones del MEP y del CCL.
Sin embargo,
esto implicaría poner en riesgo la brecha acotada, lo cual podría alimentar
expectativas de devaluación y perjudicar el esquema cambiario. Es en ese
contexto que las negociaciones con el FMI adquieren una gran relevancia.
"En
julio de 2024 el Fondo le pidió al Gobierno que desarme el 'blend'. Pero el
esquema siguió y desde ahí no hubo más desembolsos", señaló el
economista Matías Rajnerman.