El informe
destaca que incluso economías considerablemente más pequeñas lograron captar
mayores flujos de capitales externos, lo que evidencia las dificultades
estructurales que enfrenta la economía argentina para atraer inversiones
productivas sostenidas.
"El
contraste refleja las dificultades persistentes de la Argentina para
consolidarse como destino de capital productivo de largo plazo, aún en sectores
donde el país posee ventajas competitivas y fuertes incentivos regulatorios",
sostuvo el reporte.
Con el RIGI no alcanza
Uno de los
puntos centrales del análisis es que el bajo desempeño se produjo pese a la
implementación del RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones), una de
las principales apuestas del Gobierno para atraer capitales externos,
especialmente en sectores vinculados a energía, minería y recursos naturales.
Sin embargo,
desde Misión Productiva advirtieron que los proyectos asociados al RIGI no
alcanzan para generar un proceso amplio de inversiones sobre el conjunto de la
economía.
"El dato
resulta especialmente significativo porque ocurre en un contexto donde el
Gobierno impulsó un fuerte esquema de incentivos a grandes inversiones mediante
el RIGI. Sin embargo, los números muestran que esas inversiones vinculadas
principalmente a recursos naturales y energía no alcanzan para generar un
proceso amplio de atracción de capitales", indicó el documento.
En ese sentido,
el informe remarcó que la capacidad de atraer inversiones no depende únicamente
de beneficios regulatorios o fiscales, sino también de factores vinculados al
funcionamiento general de la economía, como el nivel de actividad, el acceso al
crédito, la estabilidad macroeconómica y las perspectivas de crecimiento.