Paloma Varona,
economista de la organización expresó, es "preocupante" la instalación de un
discurso "anti-industrial" que "naturaliza la destrucción de capacidades
productivas". "La industria no es un lastre: es un componente clave del
desarrollo, la innovación y el empleo de calidad", asegura la especialista.
En ese
sentido, considera que "recuperar capacidades industriales lleva años" pero
"perderlas puede ocurrir en meses".
Las claves que explican el
deterioro industrial
¿Qué explica
este retroceso en la industria? Misión Productiva pone foco en la caída de la
demanda interna, en un contexto de pérdida del salario real, especialmente
durante la primera mitad del año, y la contracción de actividades que
tradicionalmente traccionan a la industria, como la construcción.
Además,
detectan un "desarme significativo" de políticas industriales: durante
2024 se eliminaron líneas de financiamiento para pymes, programas de promoción
sectorial y herramientas de desarrollo tecnológico. Si bien estas medidas
tomadas por la gestión actual no son la raíz del retroceso, sí contribuyen a
consolidar un entorno "menos favorable" para producir.
Elio Del Ré,
titular de ADIMRA, entiende que el sector metalúrgico es uno de los más
impactados por el deterioro del entramado industrial. En diálogo con este
medio, asegura que "estamos viviendo un contexto de centralización de la
producción industrial con un claro reemplazo por productos importados".
En ese
sentido, advierte el registro de un incremento interanual del 50% en
maquinarias y equipos importados y más de un 30% en lo que es partes y piezas.
De acuerdo al
último informe de la entidad, durante febrero la actividad metalúrgica registró
una variación interanual de 5,3% y un aumento de 1% con respecto a enero,
aunque arrojó importantes bajas en sectores como fundición (-14,1%) y
autopartes (-3,9%). La situación de la fundición, en particular, refleja un
proceso de contracción más prolongado que sigue afectando al conjunto del
sector.
En
contraposición a las empresas vinculadas a la actividad agropecuaria, las
empresas proveedoras de la industria automotriz mantienen una tendencia
negativa, con caídas interanuales que reflejan la contracción en este sector.
"La menor
demanda de autopartes y componentes sigue afectando a los proveedores,
limitando las posibilidades de recuperación en el corto plazo", concluye
ADIMRA.
Info: Nazarena Lomagno