Causa Cuadernos: "Nos
vimos en la obligación de mentir para no ir presos"
De acuerdo con
su relato, luego de esa espera el abogado de la familia fue informado de que el
escrito "no era suficiente" y que debían referirse específicamente a
pagos. "Estábamos en shock", afirmó Pitón, quien señaló que en ese
momento entendieron que, si no modificaban la declaración, podían quedar
presos. Según dijo, fue entonces cuando decidió asumir personalmente la
exposición oral para permitir que su hermano evitara consecuencias procesales
más graves.
Pitón afirmó
que, a raíz de esa decisión, terminó procesado, mientras que el procesamiento
de su hermano posteriormente fue revocado. En uno de los pasajes más delicados
de su declaración, sostuvo que el acta labrada en aquella audiencia "no
refleja la verdad" y que lo que dijo entonces fue únicamente para retirarse
del juzgado sin quedar detenido. "Lo que dije fue para no ir preso",
aseguró ante los jueces, en línea con una estrategia defensiva que hasta ahora
había sido planteada por varios abogados, aunque sin que sus clientes la
ratificaran personalmente en audiencia.
El empresario
también se refirió al origen y dimensión de la firma familiar, dedicada
históricamente al transporte, movimiento de suelos y construcción, con base en
Entre Ríos. Remarcó que se trata de una empresa de escala mediana, con
participación en siete obras públicas, todas en su zona de influencia y de
menor porte respecto de otros expedientes incluidos en la causa. En ese
sentido, negó haber cometido delito alguno y afirmó que las obras cuestionadas
eran "irrelevantes" dentro del volumen general del expediente.
En otro tramo
de su declaración, Pitón se refirió a su vínculo con Ernesto Clarens, uno de
los nombres centrales en la investigación. Según relató, en medio de demoras en
los pagos de obras públicas acudió al organismo correspondiente para consultar
por la situación, donde le sugirieron hablar con el financista. Aseguró que
Clarens le ofreció servicios financieros, seguros de caución e incluso alquiler
de equipos, pero negó de manera terminante haberle entregado dinero. "Yo a
Clarens no le di ni un peso", afirmó.
La declaración
de Pitón adquiere relevancia porque, hasta ahora, varios defensores habían
sostenido que sus clientes fueron presionados o extorsionados para acogerse al
régimen del arrepentido, aunque los propios imputados evitaban ratificar esa
versión ante el tribunal. Su testimonio abre así un nuevo frente en el debate
oral sobre la validez de algunas de las declaraciones recogidas durante la
instrucción de la causa.
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