Tras haber
completado la renegociación de una deuda de u$s570 millones con los acreedores
de la metalúrgica estatal IMPSA, quedó firmada hoy la privatización de la
empresa que pasará a manos de la estadounidense Arc Energy, firma de estrechos
vínculos con el actual presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
La operación
consistió en el traspaso del 84,9% de las acciones clase C que el gobierno de
la Nación y la provincia de Mendoza poseían tras el salvataje estatal que
instrumentó en 2021 el entonces presidente Alberto Fernández.
La firma se
realizó este mediodía en las instalaciones de la empresa metalmecánica en
Mendoza, con la participación de la vicegobernadora Hebe Casado; la ministra de
Energía, Jimena Latorre; y el gobernador Alfredo Cornejo, quien participó
mediante videoconferencia ya que se encuentra de viaje por Europa.
Arc Energy,
forma parte del consorcio Industrial Acquisitions Fund (IAF). Para quedarse con
Impsa, además de asumir los pasivos, comprometió una inversión de u$s27
millones para capitalizar la empresa.
Ese aporte de
capital se instrumentará mediante un esquema de desembolsos y "forma parte
del compromiso asumido por la nueva administración para garantizar la
sostenibilidad financiera de IMPSA, promoviendo su desarrollo y crecimiento en
el sector", se informó. De esta forma, se busca "fortalecer la
capacidad operativa y fortalecer el proceso de recupero de la economía local y
nacional", añadió el informe oficial.
En ese sentido,
quedó establecido un cronograma de seis desembolsos de acuerdo con los
siguientes montos y plazos:
- Primer pago: u$s6,75 millones al momento de la
firma del contrato, como aporte a cuenta del aumento de capital que resolverá
la Asamblea.
- Segundo pago: u$s5 millones dentro de los
primeros tres meses siguientes a la fecha de cierre.
- Tercer pago: u$s3 millones dentro de los seis
meses siguientes a la fecha de cierre.
- Cuarto pago: u$s5 millones a desembolsarse
durante 2025.
- Quinto pago: u$s2,25 millones dentro del primer
trimestre de 2026.
- Sexto pago: u$s5 millones dentro del primer
semestre de 2026.
Cómo fue el proceso de
licitación y venta de Impsa
El proceso de
venta comenzó el 1 de octubre de 2024, cuando el Gobierno abrió un llamado a
licitación internacional. Hubo varios interesados, pero solo ARC Energy
presentó una oferta formal. El 31 de octubre de 2024, la compañía
estadounidense ofertó u$s27 millones, comprometiéndose a mantener la operación
y los puestos de trabajo.
En diciembre,
el Ministerio de Economía pidió un ajuste en la oferta para mejorar las
condiciones de la operación. En enero, ARC Energy detalló los puntos centrales
de su propuesta final, lo que permitió avanzar con la adjudicación definitiva.
Pero el
traspaso definitivo de la empresa estuvo condicionado a la negociación de una
deuda de u$s576 millones, cuya reestructuración se terminó de acordar este
lunes 10 de febrero, tras una prórroga solicitada respecto del plazo original
del 31 de enero.
Los
principales acreedores son el Banco de la Provincia de Buenos Aires, el Banco
Hipotecario, el Banco BICE, Export Development Canadá, la Corporación Andina de
Fomento, el banco brasileño Bradesco y los tenedores de Obligaciones
Negociables.
Mientras se
desarrollaba el proceso de compra, ARC Energy elaboró un plan de acción para
potenciar la presencia de Impsa en el mercado internacional. El plan incluye la
búsqueda de nuevos contratos en energía hidroeléctrica, nuclear, eólica y la
expansión en el negocio de grúas portuarias.
Además, la
compañía prevé incrementar la participación de la empresa mendocina en
licitaciones estatales en Estados Unidos, tanto en energías renovables y la
infraestructura portuaria, aprovechando los vínculos que el grupo controlante
tiene con Donald Trump. "El objetivo es posicionar a Impsa como un
actor relevante en el sector energético global", informó
oportunamente.
Info: Ámbito