Karina Milei
se reunió de urgencia con Martín Menem este lunes, después que el contratista
de Manuel Adorni declaró ante el fiscal Gerardo Pollicita que el jefe de
Gabinete le pagó USD 245 mil por refacciones en su casa del country Indio Cuá.
Pese al escándalo,
desde Casa Rosada aseguraron que "Adorni sigue" y precisaron
que "podría hacer una denuncia penal" contra Matías Tabar,
quien sostuvo en Comodoro Py que el funcionario abonó esa suma sin factura.
En ese
contexto, la secretaria general de la Presidencia se trasladó raudamente hasta
la Cámara de Diputados, en medio de la crisis política desatada por los casos
de corrupción que involucran al vocero del gobierno. Lo curioso es que el
encuentro con Menem duró 20 minutos porque el titular de la Cámara Baja debió
partir para una entrevista con Robertito Funes en su canal de streaming.
En el
oficialismo indicaron que la hermana de Javier Milei se quedó en el despacho
del riojano recibiendo a otros diputados libertarios. Acaso le tocó a Karina
contener a los mismos legisladores que pusieron la cara por el jefe de Gabinete
el miércoles pasado, al igual que todo el gabinete y el propio Presidente,
mientras la investigación judicial sigue ofreciendo hallazgos obscenos sobre el
insostenible nivel de vida del funcionario.
En efecto,
fuentes libertarias admitieron que "Adorni terminó con las internas en
el gobierno y hay acuerdo absoluto: todos quieren que se vaya". "Los
Menem ya están hartos, ayer fue Martín a un programa y lo mataron. Santiago
Caputo, Patricia Bullrich, Pilar Ramírez y hasta Karina lo quieren afuera pero
el que lo banca ahora es Milei", reconocieron y agregaron: "nadie
se anima a decirle que lo eche, todos quieren entregarlo, pero nadie se lo dice
a Milei".
Durante el fin
de semana volvieron a circular versiones acerca de una posible renuncia de
Adorni, al tiempo que los nombres de Pablo Quirno y Sandra Pettovello sonaban
como posibles relevos.
Dos diputados
libertarios identificados con Karina, por su parte, relativizaron la
importancia de las revelaciones judiciales. "Es una cosa de los
medios", deslizó uno de ellos.
Sin embargo,
el malestar trasciende a los opositores. "Creo que la decisión de
rajarlo es la misma desde hace dos meses y lo van parando, pero lo están
destripando lentamente", explicó un senador oficialista, y sostuvo: "espero
que se vaya por propia voluntad y no empujado por la indagatoria".