Una denuncia
penal efectuada ante el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N°7
expone la trama sobre el desvío de fondos en Vialidad Nacional y apunta
directamente a los ministros de Economía, Luis Caputo; de Desregulación,
Federico Sturzenegger; al Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y a la cúpula
directiva del organismo descentralizado. La presentación, impulsada por la
Asociación Gremial de Profesionales y Personal Superior de Vialidad Nacional,
advierte por delito de malversación de fondos públicos, incumplimiento de los
deberes y el desvío de 400.000 millones de pesos del impuesto a los
combustibles líquidos (ICL): por ley, lo recaudado tiene como finalidad única
el mantenimiento y desarrollo de la red vial federal, pero en cambio se utilizó
para especular con títulos públicos.
De acuerdo con
el texto judicial la red troncal nacional se encuentra en estado de abandono
como consecuencia de la ausencia de planes de inversión de corto y mediano
plazo en infraestructura vial. El argumento central de la acusación penal
radica en la retención indebida de partidas con asignación específica. Según lo
establecido por la Ley 23.966, el 28,58 por ciento de la recaudación total del
Impuesto a los Combustibles Líquidos debe transferirse de forma automática al
fideicomiso destinado a la infraestructura del transporte terrestre de toda la
Argentina: Fideicomiso de Infraestructura de Transporte para la Red Vial
Federal. Sin embargo, la denuncia detalla que el Palacio de Hacienda retuvo
cerca de 400.000 millones de pesos durante los ejercicios fiscales
correspondientes a los períodos recientes. Dichas partidas habrían sido
desviadas hacia la compra de instrumentos de financiamiento, tales como letras
y bonos emitidos de forma regular para sostener las cuentas del Tesoro
nacional.
El desvío de
recursos no representa una optimización de gastos, sino una descapitalización.
La ingeniería civil vial estipula que cada unidad monetaria que deja de
invertirse en tareas urgentes de conservación preventiva, mantenimiento de
banquinas, sellado y bacheo asfáltico, demandará en el corto plazo un gasto de
entre cuatro y diez veces superior (medido en dólares) para reconstruir la
estructura de la calzada una vez que el pavimento colapse. Lo que da cuenta,
dice la presentación, del perjuicio patrimonial neto generado contra los bienes
públicos. "El ministro Caputo ha retenido y desviado estos fondos con origen
presupuestario, del fideicomiso vial (impuesto al combustible y tasa vial),
financiamiento externo perdido por ausencia de ejecución, con destino hacia el
Tesoro Nacional desconociendo la aplicación de los mismos, pero con indicios
graves y concordantes que su uso no ha sido previsto en el presupuesto general
de la Nación (..)", detalla la denuncia.