Imparable en
la pista, el festejo de Julián Santero debió ser validado no solo por la
regular revisión técnica que desarrolló el Departamento Técnico de la
Asociación Corredores Turismo Carretera (ACTC) después de cada competencia, si
no que tuvo que superar la denuncia que presentó el piloto Esteban Gini,
integrante del Maquin Parts.
El querellante
incluyó en la acusación a Manu Urcera y a Facundo Ardusso, los dos restantes
integrantes del podio, que fueron desclasificados de la carrera en el autódromo
Rosendo Hernández, de San Luis, donde el TC desanduvo la undécima fecha del
calendario y la primera de la Copa de Oro, el mini torneo de cinco fechas que
consagrará al campeón de la categoría. También Otto Fritzler asoma en el póquer
de sospechados por Gini, que arribó en el vigesimoctavo lugar del clasificador,
tras 25 vueltas, en el trazado puntano.
Dominante en
la temporada regular, etapa del campeonato en la que terminó puntero y le
posibilitó iniciar como líder la Copa de Oro, Santero demostró que es un
candidato con avales para el título tras el primero de los cinco capítulos
definitorios del año. En San Luis arrasó: marcó el sábado la pole, abrió el
espectáculo dominical ganando la primera serie clasificatoria y al ser la más
veloz se aseguró el mejor lugar de largada de la carrera Final. En el episodio
que cerró el fin de semana tampoco dejó espacio para la duda: lideró de
principio a fin, aventajó por 983 milésimas a Urcera, señaló el récord de
vuelta.
Todos los
puntos que estaba en juego abrazó el mendocino, que tuvo el acompañamiento de
la familia y de sus amigos en el autódromo puntano. El box del LCA Racing desató
un festejo emocionado por un triunfo que lo hace avanzar en el objetivo que se
trazó el grupo que comanda Leandro Campanera y cuenta con los motores de
Mauricio Candela: subcampeón en 2023, Santero solo apunta a la corona.