Cientos de
personas han saltado las vallas y han irrumpido sin control en una de las zonas
de distribución de ayuda gestionadas por la Fundación Humanitaria para Gaza,
organización estadounidense que cuenta con apoyo israelí, han asegurado fuentes
de la ONG en el terreno.
El Ejército de
Israel ha admitido que "lanzó disparos de advertencia en la zona fuera
del complejo" para dispersar a las multitudes, y ha negado haber
abierto fuego desde helicópteros contra la población.
La fundación,
GHF (según sus siglas en inglés), ha asegurado en un comunicado que "en
un momento de la tarde, el volumen de gente en el punto de distribución era tal
que el equipo de GHF tuvo que retirarse para permitir a un pequeño número de
gazatíes tomar la ayuda con seguridad y disiparse". La distribución se
ha reanudado tras el incidente, ha afirmado la organización.
"Aproximadamente,
8000 cajas de comida se han distribuido hasta ahora. Cada una alimenta a 5,5
personas durante 3,5 días, un total de 462 000 comidas", ha detallado GHF
en su comunicado.
GHF ha
denunciado además que Hamás estaba bloqueando el acceso a los puntos de
entrega, aunque no ha aportado ninguna prueba sobre estos supuestos bloqueos.