Constructoras
Albanese
menciona también grandes compañías del sector de la construcción y la
maquinaria pesada, como Caterpillar, Hyundai o Volvo, por su participación en
la destrucción de infraestructuras y tierras de cultivo en Gaza, y al mismo
tiempo en la construcción de colonias ilegales en territorios palestinos.
Energéticas
En el sector
energético el informe menciona multinacionales como la suiza Glencore o la
estadounidense Drummond, principales suministradoras de carbón para Israel, o
las petroleras BP y Chevron.
"A
través del suministro de carbón, gas, petróleo y combustible, las compañías
contribuyen a infraestructuras civiles utilizadas por Israel para consolidar la
anexión, que ahora son usadas como 'armas' para la destrucción de la vida
palestina en Gaza", defiende el informe de la relatora.
Otras
El documento
también cita firmas israelíes como las productoras de alimentos Tnuva y Netafim
(propiedad de multinacionales de China y México), a las que acusa de sacar
provecho de la expansión israelí en tierras de cultivo palestinas, o a la
compañía nacional de agua Mekorot, que llegó a reducir en un 22 % el suministro
a Gaza.
El informe
cita firmas como la naviera Maersk, o servicios de reservas hoteleras como
Booking o Airbnb, estas últimas criticadas por haber ampliado su oferta en
Cisjordania y Jerusalén desde el inicio del conflicto, lo que fomenta, siempre
según Albanese, un "turismo de ocupación".
En el sector
financiero, entidades como BNP Paribas, Barclays, Allianz o las ya mencionadas
Blackrock y Vanguard "han canalizado miles de millones de dólares en
bonos del tesoro y hacia compañías directamente involucradas en la ocupación y
el genocidio israelí".
El documento
también apunta a instituciones de investigación como el prestigioso
Massachusetts Institute of Technology (MIT) por colaborar en el estudio de
armamento y tecnología para la vigilancia financiados por el Ministerio de
Defensa Israelí.
De la misma
manera, el programa Horizon Europe de la Comisión Europea "ha
facilitado la colaboración con instituciones israelíes implicadas en el
apartheid y el genocidio", asegura la relatora.
"Las
entidades mencionadas en el informe son sólo una fracción de una estructura
mucho más profunda de participación empresarial, búsqueda de beneficios y
facilitación de las violaciones y crímenes en el territorio palestino
ocupado", asegura el documento de Albanese.
Investigar, sancionar e
indemnizar
Por todo ello,
Albanese reclama a los estados que suspendan todos los acuerdos y relaciones de
inversión con estas empresas, y que se les impongan sanciones, mientras que a
las propias firmas se les exige que indemnicen al pueblo palestino, siguiendo
como modelo medidas fiscales que Sudáfrica aplicó a firmas que habían
colaborado con el apartheid.
Solicita
también que la Corte Penal Internacional investigue y persiga a altos cargos de
estas empresas y a las propias entidades "por su implicación en la
comisión de violaciones del derecho internacional" y en el lavado de
dinero obtenido mediante esos crímenes.
Info: Araín.EITB