Estados Unidos
y Reino Unido no han firmado la declaración emitida por la cumbre de París
sobre la Inteligencia Artificial (IA), que pide que la aplicación de esta
tecnología sea abierta y ética.
Un total de 60
estados y entidades supraestatales, como la Unión Europea (UE), se han sumado a
la declaración, que establece que una de las grandes prioridades debe ser
"velar que la IA sea abierta a todos, inclusiva, transparente y
ética".
Otras
prioridades señaladas son aumentar la accesibilidad de la IA para reducir la
brecha digital, evitar la concentración del mercado en este sector y promover
la cooperación y la coordinación de la gobernanza internacional.
Entre los
firmantes figuran los 27 estados de la Unión Europea (así como la propia UE),
China, India, Japón, Australia, Canadá, Brasil, Chile o el Vaticano.
La declaración
reconoce la "necesidad" de mejorar lo que se sabe sobre los
efectos de la IA en el mercado de trabajo y de establecer "un diálogo
inclusivo" en la gobernanza internacional de esta tecnología.
También
establece que "la confianza y la seguridad" en la IA tienen
que aumentar "para poder sacar todo el partido" a esta
tecnología.
Poco antes, el
vicepresidente de EE. UU., JD Vance, había dejado clara en la cumbre la
oposición de la Administración Trump a un enfoque basado en la regulación y a
una gobernanza global de la tecnología. Ha afirmado que "una regulación
excesiva de la IA podría matar a un sector en plena eclosión" y que
tiene "implicaciones revolucionarias".
Ha citado en
concreto el Reglamento de Servicios Digitales de la Unión Europea, como ejemplo
de medidas que pueden acabar siendo "una censura para controlar los
pensamientos de los usuarios".
En cuanto al Reino Unido, el
primer ministro Keir Starmer no ha participado en la cumbre y su Gobierno ha
tenido una participación de bajo nivel.
Info: eitv.eus