La renovación permitió reemplazar equipamiento que, en la mayoría
de los servicios, no se actualizaba desde hacía casi 40 años. Cabe señalar que
durante 2025 el establecimiento registró 10.225 internaciones, un dato que
dimensiona el alcance de la mejora en la atención cotidiana.
En el marco de la incorporación de nuevo equipamiento, entre
2025 y 2026 se adquirieron 149 camas comunes, 27 camas eléctricas, 160
colchones y 172 almohadas. Las camas eléctricas fueron destinadas a áreas
críticas y de mayor complejidad, como la Unidad de Terapia Intensiva, el Shock
Room y otros sectores de cuidados especiales, donde la tecnología resulta clave
para optimizar la asistencia y el monitoreo de pacientes. Las camas comunes se
distribuyeron en los servicios de internación, permitiendo el recambio del
equipamiento en la totalidad de las habitaciones.
La directora del nosocomio, María Emilia Sattler expresó: "Esta inversión refleja una decisión
clara de priorizar la calidad de atención y el fortalecimiento de nuestro
hospital. Modernizar el equipamiento es también cuidar a quienes se atienden y
a quienes trabajan todos los días en el sistema público de salud".
La inversión, que ascendió a $315.159.572,19 pesos, se
enmarca en una planificación institucional orientada a sostener y fortalecer la
calidad de atención en el principal hospital de referencia provincial. El
recambio no solo mejora la infraestructura, sino que también impacta en el
trabajo diario de los equipos de salud y en las condiciones generales de
internación.
Además, con recursos propios de fondos de arancelamiento, se
compraron 15 colchones y 15 almohadas para el Servicio de Urología, completando
el equipamiento de ese sector, cuyas camas habían sido reemplazadas en años
recientes.