Este fin de
semana, el circuito de Qatar contará con un importante cambio: los bordillos
fueron rediseñados para prevenir problemas en los neumáticos de los monoplazas
de Fórmula 1. Originalmente, en dicha zona había un borde interior elevado de
50 mm con una caída abrupta, diseñados para desalentar a los pilotos de exceder
los límites de la pista. Sin embargo, la alta velocidad del circuito y el
tiempo que los vehículos pasaban sobre estos bordillos llevaban a separaciones
microscópicas en las paredes laterales de los neumáticos.
Por este
motivo, según reveló el sitio web Motorsport.com, cada bordillo ha sido
"rasurado" para ofrecer una superficie superior más plana y una caída menos
abrupta en el borde exterior. Esta modificación reduce el esfuerzo sobre los
neumáticos en condiciones normales y mitiga el impacto en caso de que un piloto
se desvíe del límite.
Pirelli, el
proveedor oficial de neumáticos de F1, replicó los nuevos perfiles de bordillos
en sus bancos de prueba en Milán y asegura que la solución es efectiva. A pesar
de los incidentes previos con los neumáticos, los compuestos C1, C2 y C3, los
más duros de la gama, suelen ser seguros. Los fracasos del año pasado no se
debieron al tipo de compuesto, sino al diseño de bordillos anterior.
Para una
solución adicional, los dueños del circuito han instalado estrechas franjas de
grava en los límites exteriores de los bordillos remodelados, ofreciendo una
alternativa de seguridad frente a los límites de la pista.