El proyecto CUDA se estructurará en dos áreas diferenciadas
con el fin de optimizar los procesos administrativos y de control. Un área se
encargará de autorizaciones y derivaciones de prestaciones en general
(ambulatoria e internación); mientras que la otra estará enfocada en auditoría
de intervenciones, prótesis, medicamentos y prestaciones médicas.
Además, contará con un equipo especializado operativo las 24
horas, los siete días de la semana; brindando asistencia continua a través de
un sistema de comunicación entre delegaciones, convenios y recursos humanos. De
esta manera se busca llegar a un solo resultado: asistir al afiliado todos los
días del año y en cualquier momento, ofreciendo prestaciones de calidad y una
mayor transparencia en la gestión de los recursos.
Este nuevo esquema organizacional tiene como ejes centrales
la estabilidad económica y financiera de la obra social, la transparencia en la
gestión, la mejora de los procesos administrativos y de auditoría médica y la
modernización del sistema de atención. Para ello, se han establecido nuevas
estructuras que permitirán una administración más eficiente y orientada a las
necesidades de los afiliados.
Con las áreas pertinentes, abocadas al trabajo prestacional
del Iosper, se presentaron los cambios organizacionales que se implementarán
durante el mes de abril, que buscan romper con viejos paradigmas, para
focalizarse en una nueva forma de pensar los servicios y la atención del
afiliado.