Las empresas
occidentales temen que la renovada disputa comercial entre EE.UU. y China sobre
las tierras raras provoque el caos en las cadenas de suministro y retrase la
producción de armas, informó este martes Financial Times.
El pasado
jueves, el gigante asiático anunció que endurecerá los controles para las
exportaciones de tierras raras y magnetos, cruciales para varios sectores de la
industria estadounidense, en respuesta al régimen de exportaciones de EE.UU.,
que prohíbe a las empresas chinas acceder a chips de última generación. Al día
siguiente, Donald Trump amenazó con imponer un arancel adicional del 100 % a
las importaciones chinas, profundizando el conflicto comercial.
Pekín, que
controla la producción de tierras raras al procesar cerca del 90% de la cadena
de suministro global y más del 90% de la fabricación de imanes, exigirá a las
empresas extranjeras obtener aprobación para exportar imanes que contengan
incluso pequeñas cantidades de materiales de tierras raras provenientes de
China. Además, impondrá restricciones al intercambio de materiales o
información técnica con entidades extranjeras.
El sector de la defensa
occidental, en aprietos
En ese
contexto, ejecutivos de la defensa y otros miembros de la industria señalaron
al periódico que los nuevos controles de Pekín podrían obstaculizar la
producción de algunos componentes de armas y aumentar los precios, pese a los
recientes esfuerzos para provisionarse. Las tierras raras son cruciales para
diversas tecnologías utilizadas en los cazas F-35, los misiles Tomahawk, los
sistemas de radar y los drones.
La empresa
tecnológica estadounidense ePropelled, que fabrica motores de propulsión para
drones, indicó que los retrasos y el posible aumento de los costos podría
"conducir a rediseños costosos y a fuentes alternativas".
Por su parte,
ASD, el organismo comercial aeroespacial y de defensa de Europa, dijo que la
situación "subraya la urgente necesidad de que Europa haga que sus
cadenas de suministro sean más resilientes y reduzca su dependencia de
minerales críticos".
En busca de alternativas
En ese
sentido, las grandes empresas del sector llevan al menos dos años creando
reservas y obteniendo fuentes de suministros alternativas.
El grupo
estadounidense Northrop Grumman afirmó haber "aumentado proactivamente"
sus adquisiciones e inventarios de algunos metales menores y elementos de
tierras raras.
Info: R.T. Canal