Pero el
recorte que propone el Presupuesto es generalizado sobre la educación. De
hecho, el proyecto original buscaba derogar, entre otras, la ley de
financiamiento universitario aprobada por el congreso y ratificada luego con
dos tercios de los votos como respuesta al veto presidencial. El intento quedó en
el camino porque el gobierno no pudo consolidar con sus aliados un bloque
dispuesto a llegar tan lejos.
Sin embargo,
el ajuste va más a fondo. Por caso, destaca el CEPA, el artículo 30 deroga "la
garantía del 6% del PBI para educación establecida en la Ley de Educación
Nacional y anula la senda de inversión progresiva en ciencia y tecnología que
debía alcanzar el 1% del PBI".
Además,
puntualiza el informe mencionado, "el ajuste en la educación
técnico-profesional se inscribe en un recorte presupuestario mucho más amplio".
Es que, señalan, "la Función Educación y Cultura presenta una caída real del
47,3% en el Presupuesto 2026 respecto de lo efectivamente ejecutado en 2023".
Allí destacan
las universidades nacionales que, más allá de que el gobierno no pudo avanzar
con la derogación de la ley de financiamiento universitario, su incumplimiento
y lo proyectado implican un recorte del 33,8% con relación a lo ejecutado en
2023.