El Banco Central
tiró artillería pesada en el mercado del dólar futuro para controlar las
expectativas. El cierre del mes mostró al Central muy activo haciendo
retroceder los contratos más cortos (agosto). La obsesión de Santiago Bausili
(en realidad, de Luis Caputo) es que no haya ningún dólar por encima del techo
de la banda. Se verá si lo logran: al menos en los contratos hasta octubre sí.
Lo importante es la presencia oficial. El BCRA tiene una posición
"vendida" en futuros que llegaría a los US$ 4.500 millones. Llegó a
ser de US$ 6.000 millones, pero el cierre del mes hizo que ese monto bajara.
Para tener una magnitud: en agosto utilizó US$ 3.000 millones para intervenir
en futuros y calmar las expectativas.
La lógica
oficial es clara: intervenir en todos los frentes posibles para que el mercado
se "calme". Claro que esa lógica no parece ser la que está reinando,
con las tasas de interés por las nubes y la dolarización a flor de piel. El
último dato oficial del BCRA muestra que los pequeños ahorristas volvieron a
comprar fuerte billetes en julio: unos US$ 3.400 millones. Desde que se levantó
el cepo (mediados de abril), la gente se llevó casi US$ 10.000 millones. La
Formación de Activos Externos (FAE), que incluye la dolarización vía otras
compras como bonos en dólares y demás, marca un registro mucho más alto aún.
Según el BCRA, ese número llega a US$ 5.432 millones.
Evidentemente
el argentino sigue pensando en verdes, no en pesos. "No tenemos ni
tendremos moneda", dijo Alfredo Romano, presidente de Romano Group.
"Con
apenas unos días por delante antes de las elecciones en la Provincia de Buenos
Aires, el Gobierno intensificó sus esfuerzos para transitar el tramo final sin
sobresaltos. En este marco, el BCRA volvió a insistir en no soltar el tipo de
cambio y reforzó su presencia en el mercado de futuros de dólar, donde su
operatoria se hizo cada vez más visible", reseñó GMA Capital.
En
consecuencia, el volumen negociado en la semana promedió US$ 2.500 millones, un
nivel que triplica el movimiento habitual de un mercado que en períodos de
calma opera menos de US$ 1.000 millones. A la par, el interés abierto escaló
hasta US$ 7.950 millones, alcanzando los máximos de la gestión de Milei y
ubicándose en valores comparables a los de la previa de las elecciones de 2023.