Ex presidentes de Latinoamérica rechazan el candidato de Trump para el BID

En una inusual declaración, Santos, Zedillo y Cardoso apuntaron contra Claver-Carone y piden que el titular del banco sea latinoamericano.

La postulación de Mauricio Claver-Carone para la presidencia del Banco Interamericano de Desarrollo provocó el rechazo de expresidentes latinoamericanos identificados con posiciones liberales y también del Grupo de Puebla, más cercanos al populismo.

La decisión de Donald Trump de romper con un pacto no escrito que lleva más de medio siglo en América, provocó reacciones en todo el arco político latinoamericano. Juan Manuel Santos, Henrique Cardoso, Ricardo Lagos, Julio María Sanguinetti y Ernesto Zedillo expresaron su "profunda preocupación y desacuerdo" con la propuesta estadounidense.

Desde 1959 los países americanos acordaron que la sede del BID estuviera en Washington a cambio de que Estados Unidos no colocara al presidente de la entidad. Estados Unidos es el único miembro del BID que tiene poder de veto.

La decisión de Trump de romper con un pacto no escrito que lleva más de medio siglo, provocó reacciones en todo el arco político latinoamericano. Desde 1959 los países americanos acordaron que la sede del BID estuviera en Washington a cambio de que Estados Unidos no colocara al presidente.

Se trata de una regla no escrita que comenzó bajo la presidencia de Dwight Eisenhower por la cual el principal socio económico del banco se queda con la vicepresidencia. "Para que la institución tenga éxito, la función de liderarla debe pertenecer a los países latinoamericanos", expresó el ex mandatario norteamericano a fines de la década del '50.

Claver-Carone es cofundador de uno de los grupos lobbistas más importantes del anticastrismo. Se integró al equipo de Trump antes de que asumiera la presidencia y se desempeña como asesor de seguridad presidencial para América Latina. Es abogado, tiene 44 años, nació en Miami y pertenece a una familia cubana.

Para los ex presidentes, la decisión "levanta otro muro en la forma de entender la relación de Estados Unidos con el resto del continente".

Desde el Grupo de Puebla fueron más duros y apuntaron contra "el apoyo rápido y obsecuente de los gobiernos de países como Brasil, Colombia, Ecuador, Paraguay y Uruguay". En un comunicado aseguraron que "Donald Trump rompe con los sesenta y dos años de historia de esta organización que desde su creación en 1959 siempre tuvo a un latinoamericano en su presidencia".