Con el trofeo
entre sus manos el argentino obtuvo sus boletos para disputar La Grand Final de
UTS que se celebrará en Londres del 5 al 7 de diciembre.
El formato del
UTS se distingue radicalmente de las reglas que rigen el tenis profesional,
buscando un espectáculo más rápido, ruidoso e interactivo. La competencia que
se llevó a cabo en la ciudad asiática se estructura en cuatro cuartos de ocho
minutos de tiempo real. El primer jugador que logra ganar tres cuartos es
declarado vencedor del partido, forzando la dramática instancia de Muerte
Súbita si el resultado parcial es de 2-2. En este Sudden Death, la tensión es
máxima: el triunfo es para el primero que consigue sumar dos puntos de manera
consecutiva.
La aceleración
del juego se garantiza con la eliminación del segundo saque, obligando a los
jugadores a utilizar un solo servicio por punto y reduciendo el tiempo entre
puntos a solo 15 segundos.
Otro elemento
clave que añade un condimento diferente a la competencia es la interacción
permitida. A diferencia de las canchas ATP, los tenistas están conectados a
micrófonos y se autoriza el coaching en tiempo real durante los descansos.
Además, los
jugadores tienen la posibilidad de utilizar "cartas de bonificación" (o Bonus
Cards), que introducen un componente de gaming y estrategia al permitirles
alterar temporalmente las reglas del punto, como la obligación del rival de
ganar con tres golpes o menos.